2026-01-23

Scanner demuestra que el EBM sigue siendo un arma sólida

 


Der Meister, el nuevo álbum de Scanner, aparece como el resultado de años de tensión contenida que finalmente se libera en forma de EBM férreo, marcial y autoritario. No hay aquí intención de suavizar el golpe ni de dialogar con la nostalgia; lo que se impone es una reafirmación del poder del género cuando es ejecutado por manos expertas.

El título del álbum funciona como clave conceptual. Der Meister no alude sólo al dominio técnico, sino al rol del artesano que conoce el peso exacto del martillo y el momento preciso del impacto. Scanner se mueve con esa seguridad: ritmos rígidos, estructuras disciplinadas y una producción que privilegia la contundencia sobre el adorno. Cada secuencia rítmica avanza como maquinaria pesada, diseñada para imponer orden en la pista de baile.

Musicalmente, el álbum se inscribe en la tradición más ortodoxa del EBM europeo, pero sin sonar anclado en el pasado. Las programaciones son secas y precisas, los bajos ejercen una presión constante y los sintetizadores funcionan más como elementos de tensión que como vehículos melódicos convencionales. La voz —grave, dominante, casi ritual— actúa como eje de mando, alternando idiomas y registros con una autoridad que refuerza el carácter disciplinario del conjunto.

Lejos de apostar por la saturación, Der Meister encuentra su fuerza en la economía del gesto. Cada golpe parece medido, cada silencio tiene peso. Esa contención convierte al álbum en un arsenal de piezas diseñadas para el directo: canciones que no buscan seducir, sino someter al cuerpo a un pulso mecánico, repetitivo y casi hipnótico. Es música para el club oscuro, pero también para el espacio abierto del festival industrial, donde el ritmo se vuelve consigna colectiva.

En el fondo, Der Meister es una declaración de continuidad. Scanner demuestra que el EBM no necesita reinventarse para seguir siendo relevante; necesita convicción, rigor y una visión clara de su función: confrontar, ordenar el caos a golpes de ritmo y recordar que la electrónica también puede ser física, autoritaria y brutalmente honesta. El maestro no explica su método: lo ejecuta. Y el acero, una vez más, responde.


2026-01-22

Goth contemporáneo y electrónica oscura en 333at


 Desde Miami, una ciudad más asociada al exceso de luz que a la penumbra, Veinamous emerge como una anomalía fascinante. 333at no sólo confirma su identidad como artista versátil, sino que establece un territorio sonoro propio: un espacio donde la herencia gótica, la electrónica oscura y el pulso del underground alternativo temprano se funden en una atmósfera densa y obsesiva. Este álbum no busca agradar; busca envolver, seducir y arrastrar al oyente hacia un estado nocturno prolongado.

333at se despliega como un recorrido emocional por distintas fases del insomnio, el deseo y la autodestrucción. Desde el inicio con “Awake”, el disco plantea una paradoja fundamental: estar despierto no como claridad, sino como condena. Las texturas ambientales y los beats sombríos construyen un entorno donde la vigilia es inquietante y la calma siempre parece falsa. “Essence” profundiza esta sensación con capas etéreas y una pulsación lenta que refuerza la identidad introspectiva del proyecto.

Las colaboraciones amplían el espectro emocional sin romper la coherencia estética. “Sleepless Nights”, junto a CANTKILLROACH, traduce el agotamiento mental en un paisaje sonoro opresivo, mientras que “Blood Rain” con Hxvsfly introduce una agresividad contenida, como un estallido que nunca termina de liberarse. En ambos casos, Veinamous demuestra un control preciso del contraste entre violencia y atmósfera.

El núcleo del álbum se sostiene sobre conceptos recurrentes: posesión, obsesión y fatalidad. “Possession” y “Meet Your Demise” funcionan como ejes narrativos donde la influencia del goth clásico se filtra en melodías lúgubres y estructuras minimalistas. “Nocturne”, con la participación de Misa Blade, aporta una sensualidad espectral, casi ritual, que se prolonga hasta “Love Bind II”, una pieza que suena más a conjuro emocional que a canción tradicional.

Hacia el final, “The Lost & Hateful” junto a Oddly Shrugs intensifica el tono nihilista del álbum, cerrando el círculo de una obra que nunca busca redención, sino comprensión del abismo. 333at se percibe menos como una colección de canciones y más como un diario nocturno fragmentado, donde cada pista es una entrada escrita bajo luces bajas y pensamientos persistentes.

Con este álbum, Veinamous reafirma su lugar dentro de una nueva generación de artistas que reinterpretan el legado gótico desde la sensibilidad contemporánea. 333at es oscuro, atmosférico y deliberadamente incómodo: una invitación a perderse en la noche y aceptar que, a veces, la belleza más honesta habita en la sombra.


2026-01-21

Crítica: Protomensch fusiona trance, synth-pop e IDM en una reflexión sobre el ser humano digital

 


La gran industria musical a menudo celebra llegadas triunfales. El prestigioso sello Mute, sin embargo, acoge a Felsmann + Tiley con lo que parece una llegada desde el futuro, o quizás desde un pasado primigenio reimaginado. Protomensch, el nuevo álbum del misterioso dúo alemán, no es solo un disco; es un artefacto cultural total, un paquete estético y filosófico cuyo primer gesto es el silencio roto y cuya culminación es un espejo. Lanzado el 13 de febrero de 2026 en un vinilo negro de edición limitada con un gatefold que esconde un autorretrato de lámina espejo, este trabajo obliga al oyente a confrontarse a sí mismo en medio de un paisaje sonoro donde el synth-pop, el trance y la IDM chocan para cuestionar la propia esencia humana.

El concepto de "protomensch" (proto-humano) es el núcleo de todo. Felsmann + Tiley no exploran el transhumanismo glorioso, sino una figura trágica: un ser de alta inteligencia pero miopía irremediable. Esta dicotomía entre conciencia y limitación, entre ser sintiente y máquina, impregna cada nota. Musicalmente, este conflicto se traduce en una síntesis audaz y magníficamente ejecutada. Los colores brillantes del synthwave y las melodías pop (potenciadas por colaboraciones con voces como las de Pet Deaths, The Kite String Tangle, Woodes y Laius) chocan contra las pulsiones hipnóticas del trance y las estructuras fracturadas de la IDM. Es una música que a la vez invita al baile e interrumpe el éxtasis con pausas de introspección digital, creando una sensación de belleza inquietante y nostalgia por un futuro que nunca fue.

La narrativa del álbum está sostenida por una mitología visual tan poderosa como la sonora. El chimpancé con cuello de tortuga de la portada, los videos futuristas y la estética depurada de sus redes sociales no son mera mercadotecnia; son extensiones del relato. Incluso sus avanzados shows en vivo, creados con decenas de artistas visuales, buscan sentar al espectador frente al espectáculo de su propia evolución (o involución). Esta coherencia absoluta entre sonido, imagen y concepto es lo que convierte Protomensch en una "obra de arte total" para la era digital.

Es irónico que, a pesar de su omnipresencia en línea —impulsada por su reinterpretación viral de "Solitude" de M83 y sus sincronizaciones en series de gran audiencia—, el dúo haya permanecido en la periferia, anónimo. Con Protomensch, ese anonimato calculado llega a su fin. Este álbum es su declaración de intenciones completa, el momento en que dejan de ser un fantasma algorítmico para convertirse en arquitectos de un mundo propio. No es un paso hacia el centro de la escena, sino la creación de una nueva escena alrededor de ellos.

Protomensch es, en definitiva, un logro deslumbrante. Es un disco que se puede disfrutar por sus himnos pop sintéticos, por sus paisajes trance o por sus texturas IDM, pero que revela su verdadera profundidad cuando se escucha como la banda sonora de una pregunta existencial: ¿Qué nos hace humanos en un mundo de nuestra propia creación maquínica? Felsmann + Tiley no ofrecen respuestas, sino un espejo sonoro de lámina. Al abrirlo, el reflejo que devuelve es, inquietantemente, el nuestro.


2026-01-20

Arqueología sonora: el álbum que resucita seis años de rarezas de Violet7rip

 


En la economía digital de la música, los archivos inéditos suelen ser tesoros olvidados o simples curiosidades para fanáticos. Pero cuando un artista como Violet7rip decide desenterrar veinte canciones de su propio pasado y presentarlas bajo el título "Revival", el gesto trasciende lo anecdótico para convertirse en un acto de arqueología emocional. Este álbum no es sólo un regreso; es la reapertura de un portal temporal que conecta dos épocas, uniendo la experiencia acumulada con la promesa de nuevos horizontes. Es el renacimiento de una visión oscura que nunca llegó a extinguirse del todo.

El período de gestación de estas pistas, comprendido entre 2015 y 2021, coincide con un momento crucial para los géneros que Violet7rip abraza: el trap y la witchhouse. Este último, un fantasma digital de la década anterior, y el primero, la fuerza dominante de la escena urbana. "Revival" actúa como un crisol donde estos dos mundos aparentemente dispuestos colisionan y se fusionan con sorprendente naturalidad. No se trata de una simple yuxtaposición, sino de una síntesis genuina: los 808 profundos y las cajas rítmicas trap se envuelven en la bruma espectral, los samples destrozados y los coros etéreos de la witchhouse. Es el sonido de una fiesta en una cripta, donde el bajo retumba en los huesos y las melodías flotan como apariciones.

Lo fascinante de este álbum es cómo las canciones, aunque creadas en el pasado, no suenan como reliquias. Al contrario, la mezcla y posiblemente un leve rediseño contemporáneo les otorgan una vitalidad inquietante. Se percibe la evolución del artista a lo largo de esos seis años: desde la experimentación más cruda y atmosférica hasta composiciones más estructuradas y punzantes. Este viaje interno queda grabado en el vinilo digital, ofreciendo un mapa de su crecimiento creativo. Cada track es una cápsula del tiempo, pero una que aún contiene un gas reactivo.

Para el oyente, "Revival" funciona como una inmersión doble. Por un lado, es la entrada definitiva al universo de Violet7rip para quienes llegaron tarde. Por otro, para quienes seguían su rastro, es la resolución de un misterio, la materialización de rumores y adelantos perdidos en foros oscuros de internet. El álbum cumple su promesa de abrir nuevos horizontes precisamente porque, al revisitar y dar luz a este material, redefine el punto de partida para lo que viene después. Es un acto de cierre necesario para un nuevo comienzo.

Con "Revival", Violet7rip no solo reactiva su proyecto; reivindica la potencia emocional de lo inédito. Demuestra que algunas canciones no nacen para ser instantáneamente consumidas, sino para esperar su momento, madurar en la oscuridad y resurgir con más fuerza. Es un álbum para perderse en sus texturas, para descubrir los ecos de un pasado reciente que ya parece legendario, y para anticipar, con excitación, hacia dónde se dirigirá ahora este renacido faro de la oscuridad electrónica.


2026-01-19

Private Frequency es el sistema operativo sonoro del individuo soberano, por Capital Control

 


Private Frequency es un protocolo auditivo para la construcción del individuo soberano. Bajo la máxima de que “la agresión se dobla hasta convertirse en estructura”, este proyecto musical erige una fortaleza de beats marciales, sintetizadores cortantes y narrativas sampleadas que celebran, sin ambages ni disculpas, el poder de la transacción, la arquitectura del capital y el culto a la autodeterminación férrea.

Capital Control opera desde una filosofía tan clara como polarizante: el capital es el único arquitecto verdadero de la libertad individual y el motor de la evolución humana. "Private Frequency" traduce este ideario en un lenguaje de EBM (Electronic Body Music) industrial, techno de precisión y electro agresivo, donde cada elemento está rigurosamente controlado. Los ritmos no laten; se implantan. Las líneas de bajo no groovean; sirven de cimientos. Los sintetizadores no melódicos; son herramientas de medición y corte. La voz, cuando aparece, es una proclama procesada o un sample de discursos libertarios y teóricos del mercado, transformando cada pista en un seminario de alta energía para la auto-optimización radical.

El título, "Private Frequency" se refiere a la longitud de onda personal, inalienable y encriptada, que el individuo debe sintonizar y defender en un espectro saturado de ruido colectivo. Este álbum es la banda sonora para sintonizar esa frecuencia. No hay lugar para la ambigüedad sentimental o la duda existencial aquí; solo hay la certeza del progreso a través del control, y la libertad a través de la propiedad —sea esta de bienes, ideas o del propio destino.

Musicalmente, el álbum es una obra de ingeniería sónica despiadadamente eficiente. Evoca la frialdad estética de sellos como à;GRUMH..., la precisión rítmica del EBM clásico y la atmósfera distópica de soundtracks cyberpunk. Es música para pensar en algoritmos, para planificar estrategias en una oficina de cristal con vista a una ciudad nocturna, o para entrenar con una intensidad casi ritual. No invita a la rebelión contra el sistema, sino a dominar sus reglas fundamentales y convertirse en su operador más competente.

"Private Frequency" es, en última instancia, un artefacto cultural profundamente ideológico. No busca complacer; busca convertir. Desafía las narrativas musicales convencionales de resistencia para proponer una de dominio personal. Capital Control ha creado más que un álbum: ha codificado un sistema operativo sonoro para el individuo que ve en el mercado, la tecnología y el autocontrol las únicas vías hacia una soberanía verdadera. Un disco para unos pocos, destinado, por diseño, a ser propiedad privada de quienes capten su frecuencia.


Scanner demuestra que el EBM sigue siendo un arma sólida

  Der Meister , el nuevo álbum de Scanner , aparece como el resultado de años de tensión contenida que finalmente se libera en forma de EBM ...