2026-02-08

Del underground a la pista: el dúo que convierte la observación nocturna en un hechizo bailable

 


Existe un momento, en la madrugada más profunda, en el que la pista de baile deja de ser un lugar físico para convertirse en un estado de la materia. Un lío seductor y efímero, imposible de capturar pero perfectamente recordado. Esa es la sustancia que Blondage, el dúo formado por Kudeki y Amalija Blurry, aspira a diseccionar y celebrar en su EP debut, "Research + Revenge". Nacido de conversaciones nocturnas sobre el underground, este proyecto es mucho más que música para el club; es un informe de campo etnográfico y una confesión despreocupada dirigida al corazón caótico de la cultura rave.

La génesis de Blondage es tan significativa como su sonido. Dos amigas de larga data, encontrándose una y otra vez en los mismos rincones oscuros de Berlín, Nueva York y más allá, comparando notas sobre lo que hace que esos espacios sean a la vez absurdos e irresistibles. Este bagaje compartido de observación participante impregna cada uno de los tracks. No se limitan a replicar beats; documentan una sensación. La irreverencia que nace de amar algo lo suficiente como para verlo con claridad: el glamour y la mugre, la euforia colectiva y la soledad dentro de la multitud, la promesa y el desencanto.

"Research + Revenge" suena, por tanto, a memoria sensorial codificada en ritmo. Se puede esperar una paleta sonora que refleje esa "bella confusión": percusiones que van desde el techno contundente hasta el breakbeat desestructurado, bajos que se arrastran por el suelo del club, muestras robadas de conversaciones inaudibles y sintetizadores que brillan como sudor bajo luces estroboscópicas. La atmósfera es a la vez hazy (nebulosa) y nítidamente detallada, como la visión de alguien que está perfectamente presente y a la vez analizando la escena desde un rincón.

El título del EP es una pista de su dualidad. "Research" (Investigación) habla de esa mirada antropológica, de coleccionar fragmentos de la noche. "Revenge" (Venganza) sugiere una reapropiación, tal vez un acto de tomar el poder narrativo de esas experiencias y transformarlas en arte, en lugar de ser meros sujetos pasivos del hechizo nocturno. Juntas, ambas palabras definen la postura de Blondage: no son turistas, sino nativas que deciden contar su propia historia.

Este EP es la promesa de un viaje iniciático. Es música para quienes reconocen la "extraña alquimia" de una noche perfecta y saben que, aunque no se pueda capturar, siempre se puede quedarse un poco más en su resplandor. Blondage no ofrece respuestas, sino el alfabeto emocional y sonoro para nombrar la confusión. Un debut inteligente, visceral y profundamente conectado al pulso verdadero de la noche.


2026-02-07

Editorial Objectum presenta su nueva gaceta, un proyecto que fortalece la identidad literaria de Tepeji del Río

Acompáñanos en una conversación especial donde el conductor Humanosky dialoga con Bersaín Lejarza sobre su más reciente publicación: El museo de los recortes.

Se trata de una gaceta temática que, en su primer número, nos invita a adentrarnos en el bosque a través de la poesía y el cuento, con el propósito de fomentar la lectura creativa y proyectar la riqueza cultural de Tepeji del Río, Hidalgo. Próximas ediciones explorarán los sueños y el mar, fortaleciendo así la identidad literaria local.

El museo de los recortes ya está disponible en librerías, puestos de periódico y cafeterías de prestigio en Tepeji del Río de Ocampo.

Si valoras la difusión de la poesía y el cuento breve, dale like, suscríbete y comparte este episodio.

¡Te esperamos en la entrevista!

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"Slow Burn": Postlooperish y Hex Formes conjuran un hechizo gótico a dos voces

 


El amor, la devoción y el control no siempre son explosiones. A veces, son procesos geológicos, incendios que se propagan bajo la corteza. "Slow Burn", el EP colaborativo entre Postlooperish y Hex Formes, es la crónica sonora de ese fuego lento, "un hechizo compartido visto desde dos lados". Este no es un simple split o una remezcla; es un diálogo íntimo y espejeado entre dos sensibilidades góticas que se reflejan y se desafían, creando un objeto artístico hipnótico donde el misterio y el poder femenino se niegan rotundamente a ofrecer explicaciones.

Desde el lado de Postlooperish, el hechizo se presenta en su forma más pura y evocadora. Canalizando "el pulso embrujado del post-punk de los 80", la canción titular "Slow Burn" es un paisaje onírico de anhelo y memoria. Guitarras que giran como espirales de humo, sintetizadores vintage que dibujan atmósferas de película de terror romántica y una voz que es una "confesión fantasma" se unen para crear ese diario íntimo y cinematográfico que define su proyecto. La letra —"Tus ojos con visión de rayos X ven directamente mis negras entrañas"— establece el pacto: una intimidad total, una exposición cruda bajo una luz sobrenatural.

Luego, el hechizo gira en el espejo de Hex Formes. La contraafirmación de su estética —"Tú eras fría... yo soy aún más fría. Tú eras oscura... yo soy aún más oscura"— se materializa en las dos versiones que aportan. "Slow Burn (Afterburner Hex Mix)" no es una simple remezcla; es una reinterpretación, una posesión. Probablemente endurezca el ritmo, profundice los bajos y envuelva la melodía original en capas de frialdad sintética y distorsión controlada, como si el fuego lento se hubiera convertido en brasas de carbón industrial. "hexBurn", por su parte, suena a la contribución original de Hex Formes al diálogo: un tema que parte de sus propios fundamentos de post-punk gótico y synth para explorar el mismo tema desde una perspectiva aún más austera y determinada.

Juntos, los tres tracks forman un ciclo perfecto de seducción y resistencia, de entrega y dominio. Es música para quienes se sienten atraídos por la belleza que no se explica, por el poder que reside en la sugerencia y la sombra. La producción, intencionadamente atmosférica y texturizada, invita a una escucha inmersiva, a perderse en el laberinto de ecos y reverberaciones donde las fronteras entre los dos artistas se difuminan deliberadamente.

"Slow Burn" es, en esencia, un objeto ritual. Un EP que no se consume, sino que se habita. Postlooperish y Hex Formes no han creado solo canciones; han tejido un espacio oscuro y compartido donde la devoción se desenvuelve lentamente, donde el control es una danza de sombras, y donde el único calor permitido es el de unas brasas que nunca llegan a apagarse del todo.



2026-02-06

Entre la introspección y el club: la evolución sonora de Delivered Soul


 Con Love Bond, Delivered Soul da un paso claro hacia una identidad más definida y emocionalmente ambiciosa. Si en trabajos anteriores la energía era el motor principal, aquí esa fuerza se organiza, respira y adquiere intención narrativa. No es solo un disco para moverse: es un recorrido sensorial donde el pulso del club y la introspección conviven sin estorbarse.

Desde el inicio se percibe una producción pensada para envolver. Los ritmos son firmes, de pegada segura, pero nunca bruscos; funcionan como una corriente constante que sostiene todo el viaje. Sobre esa base, los sintetizadores no buscan deslumbrar con estridencia, sino crear profundidad: capas que se abren lentamente, líneas melódicas que se insinúan antes de tomar forma, atmósferas que sugieren más de lo que muestran. Hay una clara intención de inmersión, como si cada pista ampliara el espacio en lugar de saturarlo.

El trabajo de sonido es clave en esa sensación de amplitud. La mezcla y el mastering aportan nitidez sin sacrificar impacto: los graves tienen peso real, físico, mientras que los detalles más sutiles —texturas, ecos, colchones sintéticos— conservan aire y definición. Esa claridad permite que el álbum funcione tanto en auriculares como en sistemas de club, manteniendo siempre su carácter envolvente.

Pero el rasgo más interesante de Love Bond es su manejo de la emoción. Delivered Soul evita el dramatismo obvio y apuesta por transiciones graduales. Muchas piezas parten de una atmósfera contenida, casi contemplativa, y evolucionan hacia momentos de liberación rítmica que se sienten ganados, no impuestos. Esa progresión convierte la experiencia en algo más cercano a un viaje interno que a una simple sucesión de drops. La melancolía no desaparece cuando entra el beat; se transforma y se integra en el movimiento.

El álbum transmite una sensación de madurez creativa. Hay una coherencia clara entre las partes, una lógica interna que hace que todo fluya como un solo cuerpo sonoro. Delivered Soul no parece perseguir tendencias, sino consolidar un lenguaje propio donde lo emocional no está reñido con lo bailable. La pista de baile, en este contexto, no es evasión sino amplificador de sensaciones.

En conjunto, Love Bond funciona como su título sugiere: genera una conexión sostenida con quien escucha. No depende de un único momento explosivo, sino de una acumulación de climas, pulsos y texturas que terminan creando apego. Es electrónica pensada para sentir con el cuerpo, sí, pero también para dejar que la mente se quede un rato más dentro del sonido.



2026-02-05

De la psicología al ruido: el álbum que convierte el desencanto humano en power electronics


En las afueras más extremas del paisaje sonoro, donde la música deja de ser entretenimiento para convertirse en un acto de arqueología psíquica, se erige el debut de Vologne. "Lost Illusions Turned Into Black Rage" no es un álbum que se escuche; es un artefacto que se experimenta, un informe forense sobre la descomposición de la esperanza y la cristalización de la furia. Dedicado a "las personas inquietas e incomprendidas que disfrutan de otro tipo de belleza", este trabajo funciona como un espejo oscuro que refleja las historias de pérdida, existencia y opresión que su creador promete, transformando el desencanto en un rugido primario y catártico.

Vologne se presenta como un cronista de la psicología humana, un tributario de las mentes "inusuales, disfuncionales y extrañas". Este álbum es la materialización de esa misión. Su paleta sonora (una mezcla de death industrial, drone, noise industrial y power electronics) es el vehículo perfecto para tal exploración. No hay melodías reconfortantes ni estructuras que alivien la tensión; en su lugar, hay campos de estática que imitan el zumbido de la ansiedad, drones que se hunden como pesadillas, explosiones de power electronics que simulan cortocircuitos neuronales y texturas industriales que evocan fábricas de almas en quiebra. Es una belleza áspera, mineral, una que se encuentra en la geometría de una fractura y no en la curva de una flor.

El título, "Lost Illusions Turned Into Black Rage" (Ilusiones Perdidas Convertidas en Furia Negra), es más que un nombre; es la trayectoria emocional del álbum. Se puede sentir un viaje desde las texturas más ambientales y desoladas —los ecos de lo que fue— hacia picos de agresión sonora absoluta, donde la distorsión y la frecuencia se convierten en un grito sordo e indomable. Este no es el ruido del nihilismo vacío, sino el de una rabia consciente, enfocada, nacida de la lucidez de ver el mundo sin velos.

El arte de Vologne reside en su capacidad para orquestar el caos. A pesar de su naturaleza experimental y confrontacional, el álbum posee una narrativa interna, una progresión que guía al oyente a través de sus paisajes infernales. Es una reflexión sobre "lo mejor y lo peor de la humanidad", forzando al que escucha a confrontar los abismos que su propia mente es capaz de generar y habitar. Es, en esencia, música para una soledad poblada de fantasmas.

"Lost Illusions Turned Into Black Rage" es un debut formidable y sin concesiones. No busca adeptos, sino cómplices. Es un trabajo para aquellos que entienden que la catarsis puede no ser placentera, pero es necesaria; que la belleza puede residir en la verdad más brutal. Vologne no ha creado un disco, ha excavado un cráter sonoro y nos invita a mirar al fondo. Lo que veremos reflejado allí dependerá de las ilusiones que hayamos perdido nosotros mismos.


Del underground a la pista: el dúo que convierte la observación nocturna en un hechizo bailable

  Existe un momento, en la madrugada más profunda, en el que la pista de baile deja de ser un lugar físico para convertirse en un estado de ...