2026-05-14

Ryan Patterson reúne a Jay Weinberg, Barney Greenway, Aaron Turner y J. Robbins para su nuevo disco de post punk industrial


 Louisville no descansa. FOTOCRIME, liderados por Ryan Patterson, entregan Security, su quinto álbum, y la sorpresa no es que suene bien, sino que suena con una furia que muchas bandas jóvenes ya no pueden alcanzar. Diez canciones en poco más de treinta minutos, un vendaval de post punk con tintes industriales que sacude sin complejos.

La banda había mostrado un costado más sintético en trabajos anteriores. Aquí las guitarras toman el control. Patterson, un veterano que ha pasado por COLISEUM, BLACK CROSS y otros proyectos, vuelve a sus raíces más ruidosas sin disimulo. Las grabaciones en vivo predominan, con bajo, guitarra y caja de ritmos como columna vertebral. Los sintetizadores soviéticos siguen presentes pero no dominan el paisaje. La agresividad es el norte.

Las colaboraciones añaden peso a un disco que ya de por sí se sostiene solo. Jay Weinberg (SLIPKNOT) aporta su furia en la batería. Barney Greenway (NAPALM DEATH) presta su voz legendaria. Aaron Turner (SUMAC, ISIS), Brian Cook (RUSSIAN CIRCLES, BOTCH) y J. Robbins (JAWBOX) también participan, con Robbins además co produciendo y co mezclando el álbum en el estudio de Patterson, la House of Foto.

Las letras hablan de inestabilidad mental en tiempos de crisis, de vivir honestamente en un mundo corrupto, de paranoia y catástrofe inminente. Patterson canaliza influencias que van desde KILLING JOKE hasta BIG BLACK y HOT SNAKES, una celebración de héroes recientemente fallecidos como Geordie Walker, Steve Albini y Rick Froberg. El resultado es un disco que suena a homenaje pero también a declaración de principios. FOTOCRIME no especula sobre civilizaciones alienígenas. Observa el presente y le responde con guitarras al límite de la saturación.


2026-05-13

Italia aporta una nueva joya al post punk contemporáneo con Adrift, un álbum que equilibra introspección y movimiento

 


La Italia post punk tiene en Leva una de sus voces más personales. Leonardo Cannatella, el músico boloñés detrás del proyecto, construye su tercer álbum Adrift desde una encrucijada fascinante. Por un lado, las raíces en la neo psicodelia aportan una cualidad onírica que atraviesa cada canción como un sueño del que no se quiere despertar. Por el otro, la energía dinámica del post punk mantiene los pies en tierra firme, con ritmos que empujan hacia adelante sin conceder tregua.

La voz melódica de Cannatella actúa como un puente entre ambos mundos. No es la voz cavernosa del gótico clásico ni el susurro íntimo del indie. Es una presencia clara que se eleva sobre las instrumentaciones sin dominarlas, que canta melodías reconocibles sin caer en la fórmula predecible. Las canciones de Adrift respiran con una fluidez que sugiere improvisación controlada, como si cada tema hubiera nacido de una sesión donde la magia ocurrió por accidente pero fue capturada con precisión quirúrgica.

El álbum navega entre la introspección más densa y los momentos donde la pista de baile parece el destino natural. Cannatella demuestra que su paso por bandas como BeStrass y The Black Veils no fue un entrenamiento menor. Adrift suena a la madurez de alguien que ha aprendido a dosificar la energía, a saber cuándo atacar y cuándo retirarse, a construir canciones que se quedan en la memoria sin necesidad de estribillos gritados.

Icy Cold Records añade un nuevo peso a su catálogo con este lanzamiento. Leva confirma que el post punk italiano tiene mucho que decir, y que la combinación de psicodelia y oscuridad puede dar frutos tan bellos como inquietantes.


2026-05-12

Mesh publica The Truth Doesn't Matter, un álbum sobre la era de la posverdad envuelto en hits electrónicos

 


Vivimos en la era de la posverdad. Mesh lo sabe y por eso titula su nuevo álbum The Truth Doesn't Matter, una declaración que podría sonar cínica si no fuera porque la música que contiene es todo lo contrario a la desesperanza. El dúo británico lleva más de tres décadas perfeccionando un arte que parece sencillo pero que muy pocos dominan: escribir hits electrónicos elegantes y cautivadores sin repetirse.

El disco estalla como un fuego artificial que ilumina tres décadas de música electrónica. Hay destellos de Giorgio Moroder en las líneas de bajo, ecos de Yazoo y Depeche Mode en las estructuras vocales, sombras de Garbage y Massive Attack en las texturas. Pero Mesh nunca suena a collage. Su identidad, forjada desde los años noventa, se mantiene intacta: esos sonidos característicos, esa producción que reconoce un fan a los primeros compases, esa capacidad para que cada canción se instale en el cerebro como un inquilino permanente.

La advertencia es seria. The Truth Doesn't Matter es altamente contagioso. Lleva al silbido espontáneo de melodías, al canturreo público de estribillos pegadizos. Mesh sube otro peldaño en su escalera particular hacia el cielo de la música electrónica, y nos invita a subir con ellos. La verdad quizás ya no importe. Pero la felicidad que produce este disco es innegable.


2026-05-11

Retrato funciona como una galería de momentos donde el oyente puede proyectar sus propias ausencia

 


La Tragedia esperó el momento preciso para mostrar su cara más íntima. Retrato, el primer LP de la banda, se construye como una galería de escenas donde la nostalgia y la ciudad conversan en voz baja. No hay estridencias ni concesiones a la urgencia comercial. Lo que hay es un lenguaje artístico que ha madurado en el resguardo, lejos de los reflectores, hasta encontrar su forma definitiva.

Cada canción funciona como una estampa de un álbum de recuerdos urbanos. Calles que se cruzan, ventanas que se encienden al anochecer, conversaciones que quedaron pendientes bajo la lluvia. La voz se mantiene en un registro contenido, como quien narra algo que todavía duele pero ya no quema. Los instrumentos acompañan sin invadir, creando un espacio donde el oyente puede proyectar sus propias ausencias.

Retrato es un disco de certezas pausadas, de miradas que saben hacia dónde dirigirse. Un espejo donde la ciudad y uno mismo terminan siendo la misma cosa.

2026-05-10

Sex Virgin Killer lanza ANGEL en dos versiones, internacional por Young & Cold Records y japonesa por lilii sound loom


 Japón sigue pariendo proyectos que incomodan desde el primer instante. Sex Virgin Killer presenta ANGEL, un álbum que existe en dos versiones separadas: una internacional a través de Young & Cold Records y otra japonesa por lilii sound loom. La misma criatura, dos cuerpos distintos.

La versión internacional llega con mezcla y masterización de Daniel Hallhuber, el cerebro detrás del sello alemán. El arte corre por cuenta de Atsuo, miembro de Boris, con una dirección visual que promete estar a la altura del historial gráfico del músico japonés. El estilo se mueve entre el gothic rock y el post punk, territorios donde Sex Virgin Killer ya ha demostrado soltura en lanzamientos anteriores.

Las diferencias entre ambas ediciones no son menores: mezclas distintas, masterizaciones independientes, tracklists que varían y diseños que responden a lógicas estéticas separadas. No se trata de un disco con bonus track. Se trata de dos discos que comparten nombre y espíritu pero respiran de manera diferente.

Para coleccionistas y obsesivos, la decisión será complicada. Para los demás, cualquier de las dos versiones servirá como puerta de entrada a un proyecto que no teme a las provocaciones, empezando por su propio nombre.


Ryan Patterson reúne a Jay Weinberg, Barney Greenway, Aaron Turner y J. Robbins para su nuevo disco de post punk industrial

 Louisville no descansa. FOTOCRIME, liderados por Ryan Patterson, entregan Security, su quinto álbum, y la sorpresa no es que suene bien, si...