2026-02-25

SISSY MISFIT lanza su tercer disco: ruido controlado, voces integradas y una anomalía pop que no pide permiso


 La primera vez que suena "SISSY FXXXCKING MISFIT" algo se desplaza en el aire. No es solo música: es una fiesta molecular, una descomposición controlada del sonido que encuentra su orden en el desorden. SISSY MISFIT, el proyecto que se autodenomina "anomalía pop", entrega aquí su tercer asalto de estudio y lo hace con la seguridad de quien sabe que ha encontrado una fórmula —aunque esa fórmula consista precisamente en no tenerla.

Lo más inmediato que golpea es la textura. Áspera, sí, pero nunca hostil. Los elementos más duros no se lanzan contra el oyente, sino que se deslizan por la mezcla como si siempre hubieran estado ahí, como si el ruido fuera parte natural del mobiliario sonoro. La producción respira con una confianza poco común: las voces no compiten por el protagonismo, ocupan su lugar y dejan que el resto del ecosistema florezca a su alrededor. Es un gesto de madurez en un género donde lo fácil sería saturar cada espacio disponible.

"SISSY FXXXCKING MISFIT" no es un disco que se entregue completo a la primera escucha, ni que responda a las mismas preguntas para todo el mundo. Funciona como un prisma: según cómo lo mires, refleja algo distinto. Para unos será la banda sonora de una noche sin retorno; para otros, un experimento que no pide visita frecuente. Y eso, en sí mismo, es un logro.

En el fondo, lo que SISSY MISFIT ha construido aquí es un espacio donde conviven lo urgente y lo meditado, la pista de baile y la habitación a oscuras. Un lugar donde el pop se deforma lo suficiente para volverse interesante, pero no tanto para resultar irreconocible. Una anomalía, sí. Pero de las que merece la pena seguir.


Consistency de Vikowski: La Persistencia del Sonido en la Oscuridad


 En el mapa de la nueva ola y el post-punk contemporáneo, pocos nombres han sabido evolucionar con tanta coherencia como Vikowski. Lo que comenzó a mediados de la década pasada como un proyecto solista de sintetizador y melancolía urbana para Vincenzo Coppeta en Milán, se ha transformado gradualmente en un organismo colectivo de tres cabezas que encuentra en "Consistency" su forma más definida y poderosa. Este álbum, lanzado el 30 de enero de 2026 a través del sello francés Icy Cold Records en CD, vinilo y formato digital, no es solo el sucesor de "The Long Run" (2021); es la culminación de un viaje de una década hacia la esencia misma del post-punk.

La historia de Vikowski es la de una metamorfosis lenta pero implacable. Nacido como un escape synth-pop para Coppeta, con un EP homónimo en 2015 y un debut ("Beyond the Skyline", 2017) que aún coqueteaba con texturas electrónicas, el proyecto fue absorbiendo la oscuridad progresivamente. La incorporación del guitarrista Alessandro Panzeri y el baterista/productor Lorenzo Pisanello no fue un mero cambio de formación, sino una mutación genética que empujó el sonido hacia direcciones más atmosféricas y densas. "The Long Run" (2021) ya apuntaba maneras con su sonido cinematográfico a base de piano y sintetizadores, pero "Consistency" da el paso definitivo: aquí, la guitarra es el nuevo centro de gravedad, y todo lo demás orbita a su alrededor.

El álbum se construye sobre una paradoja fértil: minimalismo melódico y profundidad emocional. La huella de bandas como Joy Division y The Cure es evidente, pero no como calco, sino como gramática asimilada para hablar un idioma propio. La guitarra de Panzeri no busca el virtuosismo, sino la textura precisa: a veces cortante, a veces difusa, siempre al servicio de la atmósfera. La base rítmica de Pisanello es un estudio de contención, permitiendo que el bajo y la voz de Coppeta —cargada de una soledad que no pide auxilio, solo constata— naveguen sobre corrientes hipnóticas.

El núcleo temático de "Consistency" es, como su título indica, la persistencia. No la heroica, sino la cotidiana: permanecer presente en relaciones que exigen compromiso y cambio, mantener los vínculos cuando todo invita a la desconexión. Esta reflexión sobre la resistencia en lo personal encuentra un correlato perfecto en la estructura musical. Las canciones no buscan el clímax fácil, sino la construcción gradual, el riff que se repite hasta volverse mantra, la melodía que se graba sin estridencias.

El álbum se abre con los temas que ya aparecieron como adelantos en la segunda mitad de 2025 y principios de 2026: "Warsaw", "Pollution", "Decay" y "Dedication", reunidos previamente en el EP digital homónimo. Estas cuatro piezas funcionan como una declaración de intenciones sonora. "Warsaw" evoca la frialdad urbana de la Europa del Este con guitarras que son como cuchillas de hielo. "Pollution" no habla solo de contaminación ambiental, sino de la saturación emocional de la vida contemporánea. "Decay" es un ejercicio de descomposición controlada, donde la melodía lucha por mantenerse erguida entre capas de distorsión. Y "Dedication" cierra este primer movimiento con una afirmación de lealtad en tiempos de fragmentación.

El resto del álbum, que completa el tracklist hasta formar un LP de duración clásica, profundiza en estas coordenadas. La producción, a cargo del propio Pisanello, logra el difícil equilibrio entre la calidez analógica y la claridad digital. Los graves tienen cuerpo, las guitarras respiran y la voz de Coppeta se sitúa en el lugar exacto: ni demasiado adelantada, ni sepultada entre las texturas.

"Consistency" es, en definitiva, la obra de madurez de una banda que ha encontrado su voz a través del tiempo y la colaboración. Vikowski demuestra que el post-punk no es un museo de sonidos del pasado, sino un lenguaje vivo para expresar las ansiedades y bellezas del presente. Un disco sobre quedarse, sobre resistir, sobre encontrar belleza en la repetición y el cambio. Un álbum que, como las relaciones que describe, recompensa la persistencia de quien lo escucha.


2026-02-23

Presiona play y déjate llevar: "Interaction" es la banda sonora perfecta para el arranque de 2026

 


Cuando un año comienza, la música que lo acompaña suele definir su temperatura emocional. El sello Barcelonés Side Up Works lo sabe bien, y por eso ha elegido abrir 2026 con "Interaction", un EP firmado por Skahr que no sólo marca el compás de inicio, sino que establece un estándar de calidad y profundidad para todo lo que está por venir. Con el código SUW043, este lanzamiento es un viaje que oscila entre la hondura emocional y la fuerza rítmica, un equilibrio difícil de lograr y que aquí se resuelve con una naturalidad pasmosa.

El EP se abre con "13 AM", una pieza que cuenta con la colaboración vocal de Hina. Desde los primeros compases, queda claro que no estamos ante un track de club al uso. Es una composición introspectiva y atmosférica, envuelta en una calidez que contrasta con la frialdad que a menudo domina la electrónica más abstracta. La voz de Hina no es un adorno, sino un instrumento más, integrada en la textura general con una delicadeza que permite que la melodía respire y se expanda. Hay una cualidad casi cinematográfica en esta apertura, como la banda sonora de un amanecer después de una noche de revelaciones.

El contraste llega con "Captain. Guts" , un corte que acelera el pulso sin perder la complejidad. La producción es más directa, más orientada al cuerpo, con un groove sintético que funciona como motor narrativo. Pero no es un tema simple; bajo la superficie bailable se esconde una tensión narrativa que mantiene al oyente enganchado, preguntándose hacia dónde se dirige la historia. Es el tipo de pista que funciona tanto en la pista como en los auriculares, revelando diferentes capas según el contexto.

La segunda mitad del EP está dedicada a las reinterpretaciones, y aquí es donde "Interaction" demuestra su riqueza conceptual. Pyrame se encarga de reimaginar "13 AM" , transformando la pieza original en una versión más hipnótica y orientada al club. Lo fascinante es que, a pesar del cambio de enfoque, el núcleo emocional no sólo se mantiene, sino que se potencia. La calidez introspectiva se convierte en un pulso compartido, una experiencia colectiva que no renuncia a la profundidad.

El cierre llega de la mano de Vongold & Fargo Devianti , que toman "Captain. Guts" y la llevan a territorios psicodélicos. Su versión es un viaje de capas expansivas y ritmo inmersivo, donde la tensión original se despliega en espirales de sonido que invitan a perderse. Es un final que cumple la promesa del EP: presionar play y dejarse llevar, estés donde estés.

"Interaction" es, en definitiva, un comienzo de año perfecto. Un EP que equilibra con maestría la introspección y la fuerza, lo personal y lo colectivo, la calma y el movimiento. Skahr y sus acompañantes no sólo han abierto el calendario; han puesto el listón muy alto.


Del club a la soledad: el nuevo trabajo de TLXCO funciona en cualquier entorno, siempre que busques oscuridad

 


"The Part" no es un EP para escuchar distraídamente; es una experiencia inmersiva de electro diseñada para disolver cualquier estructura calcificada en un radio de al menos una milla. Y sí, la advertencia es clara: la distopía está más cerca de lo que crees, y TLXCO ha venido a ponerte los auriculares para que la sientas en cada fibra.

Lo primero que sorprende de estas cuatro pistas es su versatilidad radical. No es fácil encontrar un equilibrio que funcione tanto en la pista de baile más oscura como en una sesión de escucha introspectiva en solitario. TLXCO lo logra con una naturalidad pasmosa. Los ritmos son lo suficientemente contundentes para mover cuerpos, pero las texturas y las atmósferas recompensan la atención cercana, revelando capas que se pierden en el fragor del club pero que sostienen la experiencia en casa.

La pieza titular, "The Part", aparece en dos versiones que funcionan como caras opuestas de la misma moneda distópica. La primera establece el tono: hipnótica, envolvente, con esa cualidad magnética que hace que el tiempo se distorsione. Pero es la segunda versión la que realmente intensifica la experiencia. Introduciendo ácido más distorsionado y texturas más abrasivas, transforma la inquietud latente en una sensación de peligro inminente. TLXCO no te deja en un lugar cómodo; te abandona en un rincón oscuro, con el eco de la máquina resonando en los oídos y la certeza de que algo no va bien.

El cierre llega con "The Ground", descrito acertadamente como un "slow burner de ácido". No es un tema que explote en tu cara, sino que prende fuego lentamente, construyendo tensión a través de repeticiones hipnóticas y pequeñas variaciones que mantienen el interés sin romper el trance. Es, como apunta la información, "útil en muchas situaciones en la pista de baile", precisamente por esa cualidad maleable que le permite funcionar como base para momentos más intensos o como pieza central de una sesión más reflexiva.

"The Part" es, en definitiva, un regalo para los amantes del sonido ácido que no se conforman con fórmulas repetitivas. TLXCO demuestra que el género puede ser tanto físico como intelectual, tanto bailable como inquietante. Un EP que no solo anticipa la distopía, sino que te sumerge en ella con los ojos bien abiertos.


2026-02-21

Beats dominantes, melodías bellas y bucles tecnológicos: propuestas del nuevo álbum de Fractal


 La propuesta de Fractal ha sido siempre difícil de etiquetar con una sola palabra, y "Hide in the Light" no es la excepción. En su núcleo late un EBM melódico de factura impecable, con beats dominantes que pulsan con la precisión de un corazón mecánico. Pero sería reduccionista quedarse ahí. Sobre esa base rítmica sólida, Lukowicz construye capas de complejidad que beben del IDM más reflexivo —bucles tecnológicos que se enredan y se desenredan con lógica propia— y melodías de una belleza casi etérea que actúan como contrapeso a la frialdad de las máquinas.

La voz, carismática y tratada con el respeto que merece un instrumento principal, no es un adorno, sino un guía a través de este paisaje de sombras. No se esconde en la mezcla ni se impone de forma agresiva; más bien, flota sobre las texturas, añadiendo una dimensión humana a la precisión algorítmica del conjunto. Es el hilo de Ariadna en el laberinto de sintetizadores y cajas de ritmos.

Lo que hace especial a "Hide in the Light" es su capacidad para ser accesible y complejo al mismo tiempo. Los ganchos melódicos están ahí, diseñados para enganchar al oyente en las primeras escuchas. Pero las capas inferiores —los "rincones modernos envueltos en atmósferas", los detalles de producción que revelan una mente inquieta— recompensan la atención repetida. Es un disco que funciona tanto de fondo como de primer plano, dependiendo de lo que el oyente busque en cada momento.

La narrativa implícita del álbum es la de un viaje sin retorno claro. La luz se esconde, desaparece más allá del horizonte, y lo que queda es una oscuridad que no es necesariamente amenazante, sino expansiva, contemplativa, casi acogedora. Fractal no ofrece consuelos fáciles, sino la aceptación de que, a veces, la única manera de seguir adelante es adentrarse en la noche con los ojos abiertos.

Tomasz Lukowicz ha construido con "Hide in the Light" una obra coherente y ambiciosa que reafirma su lugar como uno de los nombres más interesantes de la electrónica oscura contemporánea. Un disco para perderse y, quizás, encontrarse en la negrura cósmica.



SISSY MISFIT lanza su tercer disco: ruido controlado, voces integradas y una anomalía pop que no pide permiso

 La primera vez que suena "SISSY FXXXCKING MISFIT" algo se desplaza en el aire. No es solo música: es una fiesta molecular, una de...