La primera vez que alguien escucha a Feyleux suele ser por accidente en Bandcamp. Luego llega el encuentro en vivo, como en el Dark Castle Fest, y el accidente se convierte en convicción. Phases, su nuevo EP, es un viaje por el flujo y reflujo de una evolución creativa que ya lleva varios capítulos escritos.
"Frailty" mira hacia el futuro con una vulnerabilidad que no pide disculpas. "Mercury" y "Shoreless" vuelven la vista atrás hacia las etapas formativas del proyecto, como un espejo en el que reconocer los primeros pasos. El conjunto teje una especie de tapiz donde la fragilidad y la ambición se equilibran con una delicadeza inusual en la música de texturas densas.
El EP lleva una dedicatoria que rompe el corazón y lo vuelve a armar: para Astrid Stormborne, primera de su nombre, amiga felina y tercera miembro del grupo. Que sus ronroneos resuenen por toda la eternidad.
Hay quienes han tenido "Mercury" en bucle infinito. Hay quienes sueñan con secuestrar a la banda para tener conciertos privados cada día. Pero lo cierto es que cualquier jornada con música nueva de Feyleux ya es, por definición, un gran día.



