Deco y su nuevo trabajo, un disco de arquitectura completa, suena como si hubiera sido arrancado de las noches de los clubes europeos de principios de los noventa, pero no intenta reconstruir esa época. La toma como material y la desarma para volver a armarla en una forma nueva. New Beat, EBM, Electroclash y Acid House aparecen como piezas sueltas que el proyecto ensambla sin citas directas, creando un lenguaje propio.
El título remite a la decoración, al diseño de escenario. En la interpretación de Gelainheim, la música de club deja de ser solo sonido para convertirse en parte del espacio físico, tan determinante como la iluminación, las paredes de hormigón o la barra. El bombo y los sintetizadores no acompañan el ambiente, lo construyen. Cuando la música cambia, el carácter del lugar cambia con ella. Deco recuerda una época en la que el sonido definía el club: frío, industrial, decadente o hipnótico.
