Toronto tiene una nueva banda que sabe exactamente lo que quiere. Theo Vandenhoff, el trío post punk, entrega Saviour on the Spilled Blood, su primer larga duración después de años de singles que fueron construyendo un camino. El resultado es un trabajo de confianza notable, donde la cohesión no se sacrifica en nombre de la variedad.
Las letras comenzaron como poemas escritos a partir de la idea del pecado original. El cantante y guitarrista Vandenhoff construye historias que mezclan lo personal con lo político, lo animal con lo existencial. El álbum atraviesa varios subgéneros sin perder su núcleo, una habilidad que el trío ha perfeccionado durante el tiempo que llevan escribiendo juntos.
La producción tiene la seguridad de quienes saben que han dado con su sonido. No hay titubeos, no hay concesiones. Cada canción ocupa su lugar en el conjunto sin necesidad de llamar la atención. Un debut que suena a consolidación.