2013-07-22
2013-07-01
Una casa-museo en Tepeji del Río Entrevista a la Sra. Cristina Amelia Lejarza Reséndiz
José Antonio Zambrano
Como dijimos al principio, el factor tiempo, el mantenimiento y las adaptaciones necesarias para hacerla habitable, han borrado los rasgos arquitectónicos de lo que fue el Mesón de las Palomas, sin embargo, queda la memoria de ella y de su esposo, don Antonio Velásquez, trabajador jubilado de La Josefina, memoria que heredarán a sus hijos Marco Antonio, Laura y Pepe y, posteriormente, a sus nietos. Aparte está un rico acervo de libros, pinturas, muebles y aparatos que otorgan a la casa de la familia Velásquez Lejarza la atmósfera de un museo: un piano, una sala de fina madera, un radio antiquísimo son mudos testigos del paso de cuatro o cinco generaciones, ya que la mayor parte de estos objetos fueron heredados del abuelo y bisabuelo: Silvestre Lejarza Cheverri, que custodia desde su retrato la ambientación del siglo XlX Y XX.
Los recuerdos llegan a la memoria en tropel y a manera de despedida refiere dos anécdotas de su primo Alfonso Ortiz Lejarza, donde se entremezcla la evocación con el terror aleccionador, la primera anécdota ocurre en la niñez de don Alfonso. El acostumbraba matar lagartijos y los ensartaba en un palito para mostrarlos cual trofeo. En aquel tiempo, su familia contaba con el apoyo, en el trabajo doméstico, de una señora llamada María, de más de cincuenta años de edad, quien ya le había advertido al niño que no matara los lagartijos. Él volvió a hacerlo y fue a mostrárselos. La señora estaba de espaldas y cuando el niño llamó su atención para mostrarle los lagartijos muertos, vio la cara de ella con un aspecto espantoso; los ojos de cebo y el pelo de paja.
La señora Cristina Amelia Lejarza Reséndiz pertenece a una de las familias más antiguas y respetables en Tepeji. A su familia perteneció el Mesón de las Palomas, que cobró celebridad porque en él pernoctó Melchor Ocampo, antes de ser fusilado y colgado en un pirúl en terrenos de la hacienda de Caltengo. Del citado mesón sólo quedan algunos vestigios, pues debido a que la construcción siempre ha sido habitada, cambió casi totalmente su arquitectura original.
La señora Cristina Amelia Lejarza, amablemente asistida por su hija Laura, nos refiere sus primeros recuerdos de Tepeji en los años de 1930, cuando llegó a Tepeji, ya que su nacimiento y los primeros ocho años los vivió en el rancho Peñafiel, perteneciente a Jilotepec, Edomex.
De los veinte años transcurridos entre 1930 y 1950, dos décadas de niñez, juventud y etapa adulta, la señora Lejarza Reséndiz recuerda que estudió en la antigua escuela Melchor Ocampo, con la maestra Altagracia Frías de Barrera y una de sus compañeras fue Conchita Saavedra (+), que luego fue maestra e impartió clases en la actual escuela Melchor Ocampo, inaugurada en los años cincuenta.
Igualmente, en los años cuarenta y cincuenta le tocó ver el surgimiento de la escuela Sor Juana Inés de la Cruz, obra que contó con el apoyo del señor Moisés Cosío. Menciona que en ese terreno existían tres o cuatro fresnos grandes, los cuales tuvieron que ser derribados para poder levantar el edificio de la institución educativa. Uno de los sacerdotes que recuerda de esa época es el padre Pedro Sánchez, muy recordado porque también a él se le debe la edificación del templo del Nuevo Tepeyac, popularmente conocido como La Ermita.
Sobre la iglesia de San Francisco, menciona que su arquitectura siempre ha sido la misma y lo que se ha modificado son los rituales de la Semana Santa, ya que anteriormente todas las ceremonias tenían lugar en el interior del templo. Indica que el Domingo de Ramos, los feligreses acudían al templo con un ramo atado a un carrizo y el Viernes Santo se colocaban tres grandes cruces de madera en el altar principal. En relación a la fiesta de San Francisco, el cuatro de octubre, menciona que venían sacerdotes franciscanos y se dirigían a los fieles desde el púlpito.
Una casa-museo
Como dijimos al principio, el factor tiempo, el mantenimiento y las adaptaciones necesarias para hacerla habitable, han borrado los rasgos arquitectónicos de lo que fue el Mesón de las Palomas, sin embargo, queda la memoria de ella y de su esposo, don Antonio Velásquez, trabajador jubilado de La Josefina, memoria que heredarán a sus hijos Marco Antonio, Laura y Pepe y, posteriormente, a sus nietos. Aparte está un rico acervo de libros, pinturas, muebles y aparatos que otorgan a la casa de la familia Velásquez Lejarza la atmósfera de un museo: un piano, una sala de fina madera, un radio antiquísimo son mudos testigos del paso de cuatro o cinco generaciones, ya que la mayor parte de estos objetos fueron heredados del abuelo y bisabuelo: Silvestre Lejarza Cheverri, que custodia desde su retrato la ambientación del siglo XlX Y XX.Tiempos que fueron.
Otras evocaciones de la señora Lejarza Reséndiz la constituye la autovía donde viajaba a El Salto, los bailes en Cruz Azul, a los que asistía con sus amigas , entre los que se encontraba Chelo Pérez y Chelo Flores; las hermanas Julia y Margarita Arcia Juárez; en estos bailes participaban grandes orquestas como la de Luis Alcaraz.
Los recuerdos llegan a la memoria en tropel y a manera de despedida refiere dos anécdotas de su primo Alfonso Ortiz Lejarza, donde se entremezcla la evocación con el terror aleccionador, la primera anécdota ocurre en la niñez de don Alfonso. El acostumbraba matar lagartijos y los ensartaba en un palito para mostrarlos cual trofeo. En aquel tiempo, su familia contaba con el apoyo, en el trabajo doméstico, de una señora llamada María, de más de cincuenta años de edad, quien ya le había advertido al niño que no matara los lagartijos. Él volvió a hacerlo y fue a mostrárselos. La señora estaba de espaldas y cuando el niño llamó su atención para mostrarle los lagartijos muertos, vio la cara de ella con un aspecto espantoso; los ojos de cebo y el pelo de paja.
El mismo Alfonso Lejarza, ya a su adultez, caminaba una noche por la calle contigua a la iglesia de San Francisco y vio a una mujer que iba adelante: decidió seguirla y vio que ella dobló a dirección a la entrada del atrio; hacia allá caminó él también; justamente en la entrada del atrio, la mujer se desvaneció, como si hubiera penetrado en el muro que rodea el atrio.
Publicado en el suplemento cultural número 16 de revista Propuesta número 193
2013-06-19
Diplomado Tepeji del Río desde sus orígenes hasta el final del virreinato
Impartido por la historiadora y escritora María Guadalupe Huicochea Enríquez
1. Otlazpan y Tepexic desde sus orígenes
Los primeros habitantes
Línea del tiempo
Los otomíes-hñähñu de Otlazpan
Los nahuas de Tepexic
Extensión territorial de la provincia de Xilotepec
Otlazpan y Tepexic pueblos sujetos
La provincia de Xilotepec bajo el dominio mexica
Fuentes: Monarquía Indiana, Códice Boturini o Tira de la Peregrinación, y
Códice Chimalpopoca o Anales de Cuauhtitlan
2. Los glifos de Otlazpan y Tepexic
¿Qué es un glifo topónimo?
¿Qué representan?
¿Cómo se interpretan?
Su significado
Los topónimos de Otlazpan y Tepexic en los códices
Fuentes: Códice Osuna, Diccionario Peñafiel, Códice Techialoyan o
García Granados y Códice Cuevas
Varios glifos de Tepexic
Topónimo de Tepexic (Tepeji) según el contexto histórico
3. La organización en Otlazpan y Tepexic
Pueblos independientes:
Organización sociopolítica
Códice de Otlazpan
Códice Cuevas
Pueblos tributarios:
Organización económica
El tributo de Otlazpan en el Códice de Otlazpan
El tributo de Tepexic en la Matrícula del Códice Mendocino
El comercio:
Rutas comerciales, veredas y caminos reales
Mercados y productos
Tradición ancestral:
Tejido de telar de cintura
4. ¿Fundación o congregación?
Los franciscanos
Fundación del convento y la iglesia de San Francisco de Asís
Ceremonia de fundación
Acta de Xilotepec
La construcción del convento y su repercusión en la zona
Congregación de pueblos de indios
Por qué no hablar de “fundación de Tepeji”
Observaciones finales
Entrega de reconocimientos
Duración: 10 horas
Fechas: domingos 28 de julio, 4, 11 y 18 de agosto
Horario: 11:00 a 13:00 hrs. exposición de temas
13:00 a 13:30 hrs. sesión de preguntas y respuestas.
Para mayores informes e inscripción, comunicarse a:
cculturatepeji@gmail.com
cculturatepeji@hotmail.com
o en las oficinas del Centro Cultural de Tepeji del Río
Calle José Luis Cuevas No. 8
Colonia El Cerrito.
(En el Centro Cultural de Tepeji del Río (antes Casa de Cultura)
1. Otlazpan y Tepexic desde sus orígenes
Los primeros habitantes
Línea del tiempo
Los otomíes-hñähñu de Otlazpan
Los nahuas de Tepexic
Extensión territorial de la provincia de Xilotepec
Otlazpan y Tepexic pueblos sujetos
La provincia de Xilotepec bajo el dominio mexica
Fuentes: Monarquía Indiana, Códice Boturini o Tira de la Peregrinación, y
Códice Chimalpopoca o Anales de Cuauhtitlan
2. Los glifos de Otlazpan y Tepexic
¿Qué es un glifo topónimo?
¿Qué representan?
¿Cómo se interpretan?
Su significado
Los topónimos de Otlazpan y Tepexic en los códices
Fuentes: Códice Osuna, Diccionario Peñafiel, Códice Techialoyan o
García Granados y Códice Cuevas
Varios glifos de Tepexic
Topónimo de Tepexic (Tepeji) según el contexto histórico
3. La organización en Otlazpan y Tepexic
Pueblos independientes:
Organización sociopolítica
Códice de Otlazpan
Códice Cuevas
Pueblos tributarios:
Organización económica
El tributo de Otlazpan en el Códice de Otlazpan
El tributo de Tepexic en la Matrícula del Códice Mendocino
El comercio:
Rutas comerciales, veredas y caminos reales
Mercados y productos
Tradición ancestral:
Tejido de telar de cintura
4. ¿Fundación o congregación?
Los franciscanos
Fundación del convento y la iglesia de San Francisco de Asís
Ceremonia de fundación
Acta de Xilotepec
La construcción del convento y su repercusión en la zona
Congregación de pueblos de indios
Por qué no hablar de “fundación de Tepeji”
Observaciones finales
Entrega de reconocimientos
Duración: 10 horas
Fechas: domingos 28 de julio, 4, 11 y 18 de agosto
Horario: 11:00 a 13:00 hrs. exposición de temas
13:00 a 13:30 hrs. sesión de preguntas y respuestas.
Para mayores informes e inscripción, comunicarse a:
cculturatepeji@gmail.com
cculturatepeji@hotmail.com
o en las oficinas del Centro Cultural de Tepeji del Río
Calle José Luis Cuevas No. 8
Colonia El Cerrito.
2013-06-15
Contenido Nº 015
En el suplemento
César Rubén nos muestra la entrevista que le hizo a Rosendo Orozco tras el concurso de fotografía de Casa de Cultura, misma que aquí puedes consultar.
Material exclusivo del blog
El Sr. Montesinos, personaje principal de este cuento, pierde el empleo. Mientras avanzamos en la lectura descubriremos que está inmerso en un apocalipsis financiero ¿cómo lo resolverá?
Del libro ¿Te acuerdas Julia?, de editorial Alfaguara extraemos estos dos textos, para que si te agradan, busques en librerías dicha publicación.
Un texto ambientado en la década de los 80'tas donde unos niños quieren apostar en una competencia de bicicletas una colección de corcholatas, pero un accidente interrumpe los planes.
Esperemos disfruten la reseña del último disco de Los Pakita, donde track por track, Lémura analiza el resultado de esta entrega.
2013-06-06
El agua y su cauce: entrevista a Rosendo Orozco
César Rubén Mata Valadez
Cuando acudimos a casa de Rosendo Orozco, ganador del primer y tercer lugar del concurso de fotografía El agua y su cauce, nos llevó al sitio donde tomó una de las fotografías ganadoras (foto derecha superior). Una vez que le cambié el nombre y bromeamos por ello, le pregunté cómo es que llegó a este lugar para tomar la foto, a lo que tras agradecer la entrevista, aperturó contestando:
[…] Otra de las fotos fue en el canal La Requena, […] ese canal está en la comunidad de Melchor Ocampo, también conocido como El Salto. (Foto centro izquierda) […] Déjame decirte que fue una foto fortuita, en realidad no iba por esa foto. Yo a donde iba era a la planta tratadora de aguas negras, al portal de salida de ahí en El Salto. […] Para mí iba a ser muy revelador exponer a través de imágenes, cómo veinte millones de habitantes del Valle de México nos están mandando su porquería, sus desechos, sus aguas negras. En esa comunidad de El Salto, vecinos tepejanos, llevan más de treinta años […] de tener que padecer día a día las aguas negras a cielo abierto, eso le ha causado problemas de salud a la comunidad. […] Hay estudios preliminares que se han mandado hacer en la que ha quedado demostrado que el agua trae plomo, y que de alguna manera eso también entra en la sangre. […] Es un llamado de atención a las autoridades para que ponga un remedio. Afortunadamente ya se está construyendo una mega obra que es la planta tratadora. Sin embargo, Tepeji sigue siendo el canal de desagüe de la zona metropolitana, y digo, esas aguas pasan por territorio tepejano y al final terminan desembocando en aguas de riego para las hortalizas del Valle del Mezquital, que a su vez, esas hortalizas se les regresan a los capitalinos en un producto ya terminado, que a través de hortalizas de frutas y verduras, principalmente. […] Se expenden ahí en la Central de Abastos, pero que no estamos exentos que también de aquí en Tepeji, vayan los proveedores y de ahí se surtan y que los mismos tepejanos consumamos esas… pero bueno, eso era más que nada otra foto. […]
[…] Me costó trabajo a mí saber, incluso, a pesar de que fui el ganador. Nunca se difundió cuál fue la foto ganadora ni la del primero y del tercero.
Cuando acudimos a casa de Rosendo Orozco, ganador del primer y tercer lugar del concurso de fotografía El agua y su cauce, nos llevó al sitio donde tomó una de las fotografías ganadoras (foto derecha superior). Una vez que le cambié el nombre y bromeamos por ello, le pregunté cómo es que llegó a este lugar para tomar la foto, a lo que tras agradecer la entrevista, aperturó contestando:
[…] Soy tepejano, aquí nací, aquí viviré y aquí moriré. Y el concurso tenía un tema, […] el agua y su cauce. Entonces el tema estaba como anillo al dedo para denunciar. […] Más que fotos artísticas, me orienté a la foto de denuncia, sobre todo para quienes me conocen en calidad de periodista ahorita en exilio. El tema era para hacer una foto de denuncia […] porque Tepeji lleva el río en el apellido y es una lástima lo que ahorita estamos aquí oliendo. Si este video pudiera tener olor los televidentes lo estarían apreciando.* […]
Casi durante toda la entrevista nuestro camarógrafo se estuvo tapando la nariz con la playera, dada la hediondez a la que estábamos expuestos. Conversábamos tras bambalinas del porqué el río posee esa pestilencia, y como es de conocimiento público, Tepeji del Río viene siendo prácticamente el drenaje del Distrito Federal; sabemos también que Tepeji es una zona textilera y de fábricas que sin reparo vierten sus desechos como: anilinas, restos de pollo por la fábrica de comida, aunado con el uso del cause como drenaje del Valle de México. A lo que Rosendo expuso:
[…] Eso es lo que me motivó a tomar este tipo de fotografías, no podía dejar de pasar esa oportunidad para usar esa plataforma, ese foro. […] Por ello mi granito de arena para decir: vean este es ahora nuestro Río. Y la verdad es una lástima. Ahorita estamos ubicados precisamente en el río Tepeji que es el que hace conexión con la presa de San Luis Taxhimay. Muy distintas las aguas de San Luis Taxhimay en comparación a pureza y claridad. […] Nosotros estamos ubicados en el puente de San Mateo, en la entrada sur de la ciudad. […] Todavía en la década de los setentas, se acostumbraba en el mero día de San Juan, festines familiares. Aquí venían familias enteras de día de campo, a comer, a bañar. Era una tradición en nuestro municipio. Sobre todo las mujeres, se metían porque existía la creencia que al mojarse la cabellera con estas aguas les iba a crecer. […]
Por supuesto es una tradición que se ha perdido y que fue remplazada por una nueva costumbre: la de no hacer nada al respecto. Si en cualquier buscador escribes los conceptos: “Tepeji del Río” y “contaminación” encontrarás excusas e intereses disfrazados de buenas intenciones, perpetuadas a través de los años. Sin embargo en las demás fotos que Rosendo Orozco envió, tienen una fuerte carga de denuncia, como nos refiere en lo siguiente:
[…] Otra de las fotos fue en el canal La Requena, […] ese canal está en la comunidad de Melchor Ocampo, también conocido como El Salto. (Foto centro izquierda) […] Déjame decirte que fue una foto fortuita, en realidad no iba por esa foto. Yo a donde iba era a la planta tratadora de aguas negras, al portal de salida de ahí en El Salto. […] Para mí iba a ser muy revelador exponer a través de imágenes, cómo veinte millones de habitantes del Valle de México nos están mandando su porquería, sus desechos, sus aguas negras. En esa comunidad de El Salto, vecinos tepejanos, llevan más de treinta años […] de tener que padecer día a día las aguas negras a cielo abierto, eso le ha causado problemas de salud a la comunidad. […] Hay estudios preliminares que se han mandado hacer en la que ha quedado demostrado que el agua trae plomo, y que de alguna manera eso también entra en la sangre. […] Es un llamado de atención a las autoridades para que ponga un remedio. Afortunadamente ya se está construyendo una mega obra que es la planta tratadora. Sin embargo, Tepeji sigue siendo el canal de desagüe de la zona metropolitana, y digo, esas aguas pasan por territorio tepejano y al final terminan desembocando en aguas de riego para las hortalizas del Valle del Mezquital, que a su vez, esas hortalizas se les regresan a los capitalinos en un producto ya terminado, que a través de hortalizas de frutas y verduras, principalmente. […] Se expenden ahí en la Central de Abastos, pero que no estamos exentos que también de aquí en Tepeji, vayan los proveedores y de ahí se surtan y que los mismos tepejanos consumamos esas… pero bueno, eso era más que nada otra foto. […]
Iba pasando por ahí y vi el canal de La Requena totalmente en agonía, digo, en parte porque estamos en sequía pero sí fue una lástima porque ese canal abastecía en otros tiempos a lo que es la presa Requena, ahora ya cayó en desuso. […] Era una foto muy reveladora por la tierra agrietada, por lo que fue en otros tiempos, y se ve muy apocalíptica la escena y me llamó la atención, iba yo pasando y dije ésta la tomo. Y fíjate conscientemente fue una de las ganadoras. […]
Para este momento de la entrevista el camarógrafo con los ojos me decía que ya no aguantaba la peste del río, pero me surgió la duda al querer saber si precisamente estábamos grabando frente al escenario que sirvió para la fotografía del primer lugar, a lo que me contestó:
[…] Me costó trabajo a mí saber, incluso, a pesar de que fui el ganador. Nunca se difundió cuál fue la foto ganadora ni la del primero y del tercero.
¿Te expongo cuales fueron las tres fotos? […] (señalando el puente del río Tepeji) […] podrán apreciar, la imagen habla por sí sola. Quise enmarcala con un ícono, como es precisamente el puente. Quería que se identificara, que nos diera identidad y que al mismo tiempo se viera la contaminación.
Y la tercer foto, yo sabía que tenía que existir el factor humano, que tuviera gente, que transmitiera que no solamente es la foto con escenario. […] Me costó algo de trabajo y fue en San José Piedra Gorda (foto derecha inferior). Aquí mi intención no fue otra sino exponer que aún existen habitantes en nuestro municipio que carecen del vital líquido y que tienen que acudir a lavar su ropa a las orillas del río. […]
Analizando la mayoría de las fotos que se subieron durante el concurso, se pueden notar trabajos artísticos y de paisajes. Pero Rosendo, al hacer la denuncia: ante nuestros lectores, frente a los usuarios de Facebook que visitan el muro de Casa de Cultura, enmarca para darnos cuenta de todas las calamidades que vivimos al ensuciar este elemento. No tuve más remedio que ofrecer una felicitación, ya que en estos momentos no sólo necesitamos fotos estéticas, sino la valentía de exponer visualmente un problema que padece el municipio, esto no sólo para darle un coscorrón a las empresas que están contaminando, o a las autoridades que lo permiten, si no para que también como población cuidemos el agua.
[… ] Lo que me movió fue crear consciencia ecológica. Finalmente yo soy un habitante más de Tepeji de cincuenta años de edad. […] Da pena la calidad de ríos y agua que le estamos heredando a nuestros hijos y a las nuevas generaciones. Entonces, por eso también lo hice, quise darle ese enfoque y bueno, yo creo que el jurado notó mi intención, notó el lenguaje que quise darle a las fotos, así lo supieron apreciar. La verdad no me siento alagado por haber obtenido el primero y tercero, más bien me da pena la calidad de agua que tenemos aquí en el municipio. […]
Concordé con él, respecto a que no se trata de sólo de ganar un premio, si no de generar conciencia. Todos decimos cuidar el agua pero en nuestras acciones esto debe de reflejarse. Finalmente Orozco concluyó:
[…] Me hubiera gustado que sí se hubieran difundido más las fotos ganadoras, porque de eso se trataba, ¿no? No nada más que ganó fulano y zutano, sino decir que las fotos ganadoras fueron éstas y se le otorgó el premio por tal y cual razón. Ahí está sobre la mesa la idea de que ojalá y sí se le dé difusión, pero mientras yo pueda colaborar con mi granito de arena ahí estamos. […]
*Este artículo está basado en una entrevista que puedes ver visitando: http://propuestavisual.blogspot.mx/
Puedes ampliar las fotos haciendo clic sobre ellas.
Entrevista publicada en el suplemento número 15 de revista Propuesta número 192.
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