Los físicos cuánticos lo saben: Dios juega a los dados. Holon lo toma como punto de partida para construir A Cohesive Model Of Reality, un álbum que no se presenta como análisis científico sino como un mundo paralelo donde una máquina preside el orden de las cosas. La electrónica ambiental envuelve, engaña la vigilancia del oyente, mientras las texturas drone convierten la realidad en un videojuego. El resultado es hipnótico y cínico, un recordatorio de que el control es una ilusión que la música se encarga de desmontar.
El proyecto de Holon, activo desde el año 2000, lleva décadas entregando una dosis constante de electronica cyberpunk atmosférica. A Cohesive Model Of Reality no es un disco para entender, es para habitar. Un viaje donde la máquina no es tirana, sino cómplice.
