Oregón no es un lugar que uno asocie de inmediato con el post punk más refinado, pero Shadowlands lleva cuatro álbumes demostrando lo contrario. 004 es su cuarta entrega, y encuentra a la banda refinando su mezcla de post punk apasionado, darkwave introspectivo y synth horror ochentero. El resultado es un sonido inmersivo y contagioso, lleno de paisajes oníricos sombríos, arpegios que erizan la piel y ritmos que se quedan grabados.
Las interpretaciones vocales son memorables, con una presencia que sostiene la densidad atmosférica del disco. Para quienes buscan referentes, el trabajo se sitúa cerca de Chelsea Wolfe, Esben and the Witch, Emma Ruth Rundle y Darkher. Shadowlands demuestra que la oscuridad también puede ser brillante cuando se trabaja con oficio.
