2019-04-27

Casualidad y causalidad musical

Esta es una historia donde dos humanos que nacen en el mismo año, a través de un grupo de discusión musical de Facebook, se encuentran y comienzan descubriendo que sus vidas en cierta forma son un reflejo donde una y otro poseen coincidencias que ni una ni otro han descubierto quién es el personaje real y quién el reflejo, este artículo quizá nos de una pista al respecto.

Evelyn

La música siempre ha sido parte importante de mi vida, una búsqueda de sonidos que influyó desde el conocido Tianguis Cultural de Chopo. Buscando de puesto en puesto llegué con Antonio Sánchez, alias "El Vakero", con él aprendí y quedé atrapada con muchas bandas, después de un tiempo se dio una amistad y él estaba muy metido en eso de los performance, además trajo bandas de España a México, así me involucré en la participación tanto del performance como la poesía. Formó algo que se llamaba "Producciones que suceden entre sueños", bajo ese sello participamos en: el Zócalo de la Cuidad de México, El Faro de Oriente, casas de cultura; entre otros eventos, estuve participando con él desde el 2002 hasta el 2005 aproximadamente, durante ese tiempo también tuve participaciones con El charro morado, otro performancero y músico, con quien se dio una obra de teatro y coros en su proyecto musical.
Pasé varios años sin tener proyectos, sólo me dediqué a escribir un poco, nada constante... eso sí, en continua búsqueda de música y esa búsqueda me hizo encontrar a...


Bersaín

Hace un par de años dejé de escribir por superstición, cuando vi que mucho de lo que había montado en el teatro del pueblo lo empezaba a vivir en carne propia, lo abandoné para dedicarme a musicalizar poesía con el proyecto Aura en el espejo, un proyecto que me ha conectado con gente con la que he hecho buenas amistades y que incluso me han apoyado como Tina Lorca, Humanfobia, Data, Vlimmer, entre muchos otros. De verdad que como encontrar una aguja en un pajar di con Evelyn a quien de manera de colaboración le pedí me enviase su voz para Libertad, y como el sello chileno Cian Orbe convocaba a una compilación de música ambiental, nos estrenaron con Vives en mis pensamientos pornográficos, cuando menos vimos "Luces sobre los cuerpos" estuvo finalizado, ya que Witch Spectra pedía un vídeo de bandas experimentales y Witch house, por lo que en nuestro deseo de participar, la pieza final del rompecabezas se dio con Vive tu vida, un cover que trasladamos al español de la banda Versailles. Así fue que en menos de unas semanas ya teníamos lo suficiente para publicar nuestro primer sencillo.


Evelyn - Bersaín

Nace del diálogo, y es que en nuestras pláticas constantemente nos interrumpimos para decir:
-Oye, esa frase que dijiste será un buen título.
-Oye, este tema podríamos abordarlo en una canción.
Platicando nos dimos cuenta que tenemos gustos musicales en común, pero también, que cada uno por separado posee una formación musical de una dirección distinta, pero es como entrar a la casa de los espejos y encontrar similitudes dentro de distintos contextos, justo como lo es un reflejo de una cuchara o una esfera de navidad.


Eve

Hemos estado pidiendo mentoría sobre este proyecto y hay muy buenas opiniones al respecto, pero voy a mencionar un comentario que en lo personal me ha puesto muy feliz y ha sido de Sergio Ibáñez bajista de  la banda española Ebria Danza, quien ha comentado cosas muy positivas acerca del proyecto. Hay mucho que mejorar aún pero creo que vamos por buen camino.


Bersa

No sé a dónde habrá de llevarnos este dueto, sólo sé que hay mucho por aprender a futuro, mucho por conocernos y descubrir más puntos en común, ya que me siento en un capítulo de la Dimensión desconocida donde la música es el lenguaje con el que nos entendemos primero con nosotros mismos, después con los demás, pero en todo ese proceso nadie dijo que está prohibido divertirse.


2019-04-09

Melantant: un álbum de Feverdreamt

Incluso en su momento más desolado, es una historia romántica de otra época que sobrevive todo el tiempo. 

Imagina que la humanidad abandonó la Tierra debido a su enorme incapacidad para mantener vivo el planeta. La Tierra se fue a la mierda, todo es cenizas, y después de dos siglos de vivir en un nuevo planeta que incluye un completo reinicio de la civilización, imagina que la memoria de la Tierra se ha borrado por completo. Cientos de años más tarde, científicos implacables están redescubriendo el Planeta Azul, aterrizando donde alguna vez estuvo el Medio Oriente, encontrando escombros dispersos y ruinas quemadas. El grupo encuentra un viejo salón de baile, la luz incómoda brilla a través de los vitrales, Los sonidos distantes parecen encenderse y apagarse, voces, murmullos, ¿fantasmas? Bajo un tablón de madera, los científicos encuentran en el polvo de los siglos una memoria USB con un video. Muestra a una pareja moviéndose con la misteriosa música de medio tiempo. Su baile es tan perturbador como desgarrador, el momento íntimo de dos amantes perdidos en el trance psicodélico de recuerdos mezclados con la tormenta de arena del desierto.  Se detienen y se van como los ritmos electrónicos mínimos, como si sus mentes sufrieran un proceso de reprogramación constante por parte de alguna autoridad gubernamental oblicua en un mundo distópico en constante cambio en el que cualquier indicio de disidencia se considerara una amenaza potencial. Misteriosas melodías orientales, sintetizadores descoloridos, bucles, remanentes de guitarra derretidos. La pareja canta en silencio a una voz quejumbrosa que cuenta historias en un idioma que ya nadie entiende.

2019-04-08

La incomunicación del discurso sonoro

Bersaín Lejarza


Justo en el año de 1995 llegó a mis manos el sencillo de Passengers: Miss Sarajevo, un trabajo liderado por Brian Eno, quien nos ha tenido acostumbrados a introducirnos ambientes que con el paso del tiempo influyeron, no sólo a grupos, sino a movimientos musicales enteros. Viva Davidoff es una pieza que a pesar de no tener letra, su columna vertebral es el ambiente que produce: un vacío cósmico que a veces llega a poblar las noches de nuestra realidad, una estructuración que intenté emular en los primeros sencillos de Aura en el espejo, qué concierto descaro lo plasmé en Museo vacío, un outtake contenido en Restaurante vacío. Pero hoy, hoy mismo a la redacción de la editorial me sugirieron el trabajo de Filmy Ghost, la sorpresa que me dio Fue totalmente grata: †rain of S∆dne̸ss, una pieza incluída en  Ghostwave, de este proyecto chileno. 
Haciendo uso de recursos sonoros mínimos, permite que la progresión del sonido logre que la pieza alcance una evolución propia. Hoy 8 de abril de 2019 me siento como en un día soñado de 1995 gracias a esta grata sorpresa. El discurso musical de †rain of S∆dne̸ss es uno que te incomunica del exterior para conectarte con tu interior, casi en un trance hipnótico. Y ahora, sueñen, sueñen todos despiertos con Filmy Ghost!!!

Griza Aguilar

Los segundos son burbujas de jabón,
de increíble acento tornasol brillante,
el mañana lleva incierto el corazón,
sólo es claro, este preciso instante.

2019-03-30

Oasis, cortometraje de la directora Anette Diep Rodríguez

Anette Diep Rodríguez

Sinopsis: Una mujer despierta en el desierto, y en su búsqueda por agua, intenta descubrir qué es real y qué una alucinación.  
La idea de “Oasis” surge desde el 2014 a través de un cuento que escribí, y la recupero en 2017 como parte de un proyecto universitario, aunque se ha vuelto más grande que eso. En un principio parecía la simple anécdota de una chica perdida en el desierto, pero conforme la he ido compartiendo, las interpretaciones de cada quien le han dado vida e incluso personalidad propia, dejó de ser sólo una chica en el desierto para volverse “claustrofobia”, “ansiedad”, “soledad”, e incluso “las mujeres desaparecidas”. Recuerdo cuando le conté la historia a Harumi Honda, mi actriz, y me dijo “Me recuerda a todas esas mujeres que aparecen en el desierto, se nota que soñaron con volver algún día a su habitación”, y a mí me impactó tanto que le dije: “Claro, trabajemos con eso”. Y así fue que conseguimos el grito desesperado que causó escalofríos a todo el crew durante la grabación, y esa sensación de realismo pese a todo lo onírico del cortometraje. Lo que yo planeé al principio, era atañer a los instintos más básicos del ser humano: la sed y la supervivencia. Quería que al ver el cortometraje, la gente sintiera su desesperación, tuviera calor, se le secara la garganta, pero conseguí mucho más que eso; al no saber si la realidad es el desierto o la recámara, muchos llegaron a decir que se identificaban con el sentimiento de soledad y ansiedad de estar encerrados en sus cuartos, o incluso en la vida.

El cuento original:
La razón no era concreta, pero cada vez que cerraba los ojos se encontraba de nuevo en el intenso calor de un desierto árido e inhabitado. Por suerte sólo era una pesadilla, aunque aún no podía comprender por qué era siempre la misma. Despertaba sedienta y jadeando, luego volteaba asustada hacia la ventana, pero no había de qué preocuparse, la lluvia aún no paraba. No importaba que la electricidad estuviera fuera de servicio porque el simple sueño la había deslumbrado, no importaba que no pudiera prender el calefactor pues seguía sintiendo el calor del desierto, ya no sabía si su sudor era por el terror de la pesadilla o si verdaderamente sentía los rayos solares quemándole la piel. Simplemente quería continuar con aquella vista de las gotas de agua que caían de un cielo nublado, tenía una intensa necesidad de sentirlas caer con una dulce melodía sobre su piel; pero cada vez que intentaba levantarse de la cama volvía a estar tendida en el suelo lleno de arena y sin rastro de agua. 

El equipo con el que trabajé fue maravilloso, entre todos logramos concretar una idea colectiva y expresarlo en pantalla. Cuando me reuní con Alejandro Méndez, mi fotógrafo, para hablar del cómo haríamos los planos, me dijo que de sólo leer el guion le había dado sed, y justo eso quería lograr con cada fotograma. Trabajamos en ello un par de semanas, pensando cómo colocaríamos la cámara y qué colores usaríamos en cada locación. Buscando lugares en dónde grabar, decidimos que sería en Santa Isabel Cholula, en unos terrenos baldíos que, gracias a unos tíos que viven allá, logramos que nos prestaran; pensamos en dónde pondríamos la cámara para que pareciera un desierto amplio y no sólo un terreno abandonado y también en cómo sobrellevaríamos el reto de estar ahí grabando desde las 11 am, hasta las 5 pm, ya que la casa más cercana estaba a unos veinte minutos caminando, y no teníamos luz ni baños. Finalmente llevamos unas hieleras con mucha agua, varias sombrillas y (afortunadamente) nadie tuvo necesidad de ir al baño. Admiro sobre todo el trabajo de mi equipo de arte, Alin M. Colin, Andoni Pizano y Mauricio Macías, quienes lograron juntar suficiente arena en cubetas que tuvieron que cargar hasta la locación, y así crear el efecto de que Harumi estuviera enterrada, en ambas locaciones realmente, aunque igualmente los del equipo de staff Lorenzo Ramírez, Krystel Ocaña y Dagoberto Atoral ayudaron. Emanuel Coca, mi gaffer, es quien logra esa iluminación onírica dentro de la habitación, la idea era mantener tonos azules y fríos, pero un naranja en el rostro de la actriz para destacar que ella sigue siendo sed y calor, no importa dónde se encuentre.

La musicalización la trabajo junto con Juan Contreras, con quien únicamente tuve comunicación por teléfono, pero fue suficiente para que los dos estuviéramos en la misma sintonía. Lo conocí por el trabajo que hizo en su álbum Selección espontánea, le mostré el primer corte del cortometraje y dije que quería mantener sonidos muy orgánicos, como golpeando huesos o incluso el roce de la arena con algún metal, él comprendió perfectamente y me entregó justo lo que buscaba. En el álbum del soundtrack de Oasis se pueden percibir todos esos sonidos que le pedí, pero gracias a que él ya había visto el cortometraje, también se pueden diferenciar perfectamente los espacios y las emociones que se querían transmitir. Posteriormente, ya con la música y el video unidos, Carlos Flores se encargó de hacer la mezcla sonora, potencializando los sonidos de la música al agregarle otros que fueran necesarios para la narrativa audiovisual; personalmente creo que el trabajo sonoro hizo un maridaje genial con la imagen, y ambos destacan de maravilla al ver el trabajo final. 

The Cold Field: El borde del anochecer como refugio

  Tres canciones. Tres estados de una misma desolación. These Days of Existence, el nuevo sencillo de The Cold Field, se mueve en el territo...