Dawn+Dusk Entwined lleva el subtítulo de una corrección. Lo que en 2020 fue un CDR autoeditado que dejó a sus creadores con la sensación de deuda pendiente ahora resurge con nuevas capas, nuevos cortes y, sobre todo, el peso de una visión finalmente realizada. Remains Of Loss no ha querido dejar que Crossed Paths envejeciera en aquella versión primigenia; ha desmontado cada pieza, reconstruido los cimientos y añadido elementos que antes sólo existían como promesa.
El resultado respira esa cualidad que define al mejor cold wave francés: sintetizadores que se mantienen en una temperatura exacta entre la frialdad analítica y la emoción contenida, collages orquestales que asoman sin estridencias, un aroma a ochenta que no recurre al efectismo nostálgico sino a la solidez estructural. Las voces se integran como un instrumento más dentro de ese engranaje preciso, nunca por encima, nunca reclamando un protagonismo que rompería el equilibrio.
Hay en Dawn+Dusk Entwined una obsesión por el detalle que solo se explica desde la insatisfacción con lo anterior. Cada pad de sintetizador parece colocado con la paciencia de quien ha tenido años para pensar cómo debió sonar aquel disco. Y los nuevos temas (los que no estaban en la versión de 2020) no se sienten como añadidos sino como piezas que siempre debieron estar ahí. Remains Of Loss logra algo poco común: un reencuentro con el pasado que no esconde sus imperfecciones originales, sino que las transforma en el punto de partida para algo mejor.
