2026-03-17

Del impacto emocional a la carrocería abollada: SDH lanza su nuevo álbum Rider


 

El impacto ya ocurrió. Lo que queda es la vibración de los huesos y el zumbido metálico en el aire. Con Rider, SDH abandona cualquier nostalgia ochentera para entregarse a una electrónica que funciona como un simulador de choque emocional. El dúo barcelonés (aunque la música viaje en coordenadas más nórdicas que mediterráneas) construye un álbum donde cada corte suena a prueba de resistencia superada.

Las estructuras electrónicas son afiladas, casi cortantes. Las líneas de sintetizador no acarician: presionan. Y en medio de esa aspereza calculada, las letras diseccionan dinámicas de control ("You Talk, I Listen") o la ansiedad cotidiana ("You Lost My Keys") sin concesiones al patetismo. La colaboración con Lust For Youth en "Night Visit" actúa como respiro sombrío, eso sí dentro de un disco que prefiere la lucidez posterior al accidente antes que el glamour de la velocidad. Rider no es música para bailar. Es música para revisar las magulladuras.

Luz del norte se escucha como una habitación sin muebles. Ingreso Cadáver despliega aquí su propuesta más depurada: cinco canciones que func...