Suiza tiene un nuevo habitante de las sombras. Vincent Louis Caine entrega Dark Eros, un EP de cuatro cortes instrumentales donde la electrónica lenta se encuentra con el industrial, el ambient y el trip hop. No hay voces que guíen el camino, sólo texturas que se acumulan como capas de humo. Los ritmos tribales aparecen y desaparecen, los drones sostienen la tensión, y los sintetizadores se mueven entre lo amenazante y lo seductor sin avisar cuál va a ser el siguiente paso.
La propuesta es dinámica e impredecible. Cada tema se desarrolla como un organismo vivo que no sigue las reglas del formato canción. Las transiciones no son suaves, son cortes que obligan a reorientar la escucha. Dark Eros es un disco que pide tiempo, que no se entrega a la primera escucha, y que recompensa a quienes se toman ese tiempo.
