2013-02-06

Una mansión del siglo XVI

Octavio Jiménez


Eran aproximadamente las diez de la mañana cuando a bordo de un carro de alquiler nos aproximamos a las inmediaciones de uno más, de los lugares históricos de Tepeji. Al arribar a la entrada principal, lo primero que captó mi atención fue la fachada de su capilla, días previos, había hojeado el libro Episodios Eclesiásticos de México del Pbro. Pedro J. Sánchez, que ilustra una fotografía de esta capilla tomada en el año de 1918 y con un dato interesante sobre las desavenencias del Arzobispo de México de aquella época, perseguido por el gobierno carrancista:

[...] En tales circunstancias, determinó S. Excelencia volver a México, y de incógnito, atravesó la frontera, vestido de traje de color oscuro y sombrero tejano. Se detuvo unos días en la ciudad de Guadalajara; luego se trasladó a Tula. Ya estando allí instalado, es de interés narrar cómo el Sr. Cura de ese lugar, D. Refugio Ramírez, en tono misterioso le dijo un día al dueño de la Hacienda de la Cañada, D. Norberto Salgado: -Allí está Tatita. -¿Tatita?- Preguntó extrañado D. Norberto, a quien luego le descubrió, que no era otro que el Exmo. Sr. Arzobispo D. José Mora y del Río, y que urgía pasara una corta temporada en dicha hacienda, jurisdicción de Tepeji del Río.
Al día siguiente, muy de mañana, un coche de mulas llamado El Buen Tono, llegó por S.E.; después se hizo el traslado del equipaje, compuesto de varios bultos y de dos petacas bastante grandes. Celebraba S. E. En la Hacienda a puerta cerrada y gustaba de permanecer algún tiempo en la gran huerta de la finca. De vez en cuando salía a caballo, para retornar a medio día con buen apetito a tomar su frugal alimento [...]¹
Parados en la entrada principal de esta construcción pudimos observar una placa de cantera que contiene el anagrama de la familia Rojas, actuales dueños del inmueble, y la leyenda Hacienda de la Cañada 1563. Su historia está ricamente detallada en los libros originales de los siglos XVI, XVII y XVIII que están bajo resguardo de la hacienda. En un libro del año de 1797 se puede leer lo siguiente:

[...]Año de 1797. Extractos del deslinde tomado de las tierras de la hacienda de Santiago y Señora Santa Ana de la Cañada de Talutla; razón de origen de sus mercedes, ventas y posesiones, como dentro se les tiene, según los títulos originales [...] Extractos de títulos, sitios, tierras y sucesiones de la Hacienda de pastor y cría de ganado mayor de Santiago y Señora Santa Ana, alias la Cañada de Tlautla, en términos de la jurisdicción de Xilotepec, y deslinde de las tierras que le son anexas y es como sigue [...] En 18 de enero de 1595 el exmo. Virrey Dn. Luis de Velasco, caballero del orden Santiago, hizo merced a Cristóbal Garcis, indio principal del pueblo de Xilotepec, de dos caballerías de tierra en términos del propio pueblo, y en la parte que llaman el bajo del pueblo de san Martín, legua y media desde Tulancingo, en una cañada llana junto al camino que va del dicho pueblo de San Martín al de Taxquillo a mano izquierda del camino de Alfajayucan que corre para abajo y hace cañada en el propio camino, quedando a la parte poniente el pueblo de San francisco Sacachilco [...] En 28 de mayo de 1600, Juan Méndez de Luna, labrador y vecino de la Jurisdicción Xilotepec por sí y en nombre de sus herederos y sucesores al exmo. Capitán Dn Joseph de la Puente este predio [...]²
Extractos que nos remontan hacia sus orígenes a finales del siglo XVI.
A los pocos minutos de estar contemplando los jardines interiores, y sus fuentes del patio principal; fuimos atendidos por Don Salvador Rojas, dueño actual de este monumento colonial, quien nos condujo a sus interiores ricamente decorados con un gusto de principios del siglo pasado, los aposentos aún conservan mobiliario y estructuras de la época: pisos de madera, candiles y sillas entretejidas con toques europeos. Grande fue la sorpresa al observar su edificación; que de inmediato nos recordó lo que el maestro Federico Gómez en su obra nos describe y se apega de manera extraordinaria a la arquitectura de la hacienda La Cañada:

[...] Las casas que a partir de la reconstrucción de la ciudad de México llevada a cabo por don Hernando de Cortés y las que se siguieron edificando en la Nueva España durante el siglo XVI [...] eran por lo general de dos pisos, de muy escueta traza, con un robusto portalón para su entrada, formado de fuertes hojas de madera de pino (o de la confiera llamada ahuehuetl) adornada con gruesos clavos o chatones. En las fachadas, poquísimas y simétricas aberturas (ventanas y saeteras), defendidas unas y otras por rejas, cerradas con postigos de madera también con abundante clavazón [...] Las primitivas construcciones de cal y canto no tenían aplanados, mostraban el material sin revoque [...] generalmente adaptada en la mayoría de las construcciones, era la típica española de tradición romana. Un patio central rodeado de corredores, altos y bajos [...] la mayoría de estas casas eran de grandes dimensiones, techadas de viguería plana [...] siendo las techumbres de gruesas vigas de cedro o ahuehuete, ya corridas de un extremo a otro de los muros, apoyadas en ménsulas o canecillos de madera recortados en perfiles artísticos, o bien descansados sobre gruesas planchas o jacenas que recibían las vigas, cuando el espacio era muy amplio. No parece que estos techos planos tuvieran en su maderamen decoración especial en las tablas o en los ladrillos que formaban el fondo del techo [...] Los pisos de estas residencias fueron losetas de ladrillo de forma cuadrada, llamadas soleras o baldosas de piedra, éstas de preferencia para patios y galerías [...] el espesor de los muros permitía colocar en el afeizar de ventanas, poyos de mampostería para sentarse a ver desde allí al exterior [...] Las estancias, casi siempre de forma rectangular, altas, anchas y un poco oscuras por la estrechez de aberturas en los gruesos muros [...] los corredores o galerías abiertas que rodeaban el patio se sustentaban con arquería de piedra en los más suntuosos [...] o, lo más usual, con columnas de mampostería con zapatas y dinteles de madera [...] ³
Durante el recorrido al que amablemente nos condujo Don Salvador, pudimos apreciar los suministros de agua a través de manantiales con que cuenta la hacienda. Sus grandes y suntuosos jardines, enriquecidos por sus viejos y frondosos árboles.
Conocimos los aposentos y salas con que cuenta esta construcción por espacio de tres horas, faltándonos tiempo para apreciar tan magnifica obra de la Colonia; algunos de estos cuartos han sido acondicionados en grandes salas donde se pueden apreciar trofeos y programas de corridas de toros donde ha participado el hijo de Don Salvador, el rejoneador Salvador Rojas.
La Capilla, de una arquitectura neoclásica, inició su construcción a mediados del siglo XIX y fue inaugurada el 12 de octubre del año de 1895. Podemos observar una bóveda sostenida por arquería del neoclásico, rematada con columnas y alegorías clásicas. El presbiterio cuenta con un templete de madera, por la parte de atrás del altar principal está construido de madera estofada en oro, bajo el presbiterio, se encuentran las criptas de los familiares de la familia Rojas. En la parte superior de la entrada principal, hay un Cristo elaborado con la técnica conocida como caña de maíz, ligera en su peso y con su gran expresionismo, data de finales del siglo XVI. Sus muros están adornados con óleos, que por su estilo y anonimato pudieran ser del siglo XVII. Estás referencias nos hacen suponer que la capilla fue renovada sobre su original de finales del siglo XVI. Dentro de la sacristía se encuentran ornamentos de mediados del siglo pasado: casullas y dalmáticas bordadas en filigrana de oro y de plata. Cuenta con un relicario que contiene, según un certificado emitido por la Santa Sede y que pudimos leer, una astilla del fémur de San Judas Tadeo, nombre con el que se conoce la ganadería de esta hacienda que tiene como actividad principal la cría de toros bravos para las mejores plazas del país. Terminamos nuestra visita en punto de las tres de la tarde, agradeciendo las atenciones de sus dueños y llevándonos la satisfacción de haber conocido un poco más sobre la grandeza de una mansión que forma parte de la gran historia de un pueblo llamado Tepeji del Río.
 
Interiores de la hacienda, fotografía: Sergio Luna.
Fuentes:
¹ Pedro J. Sánchez. Episodios Eclesiásticos de México. 1948. pp. 463-64.
² Libro del año de 1740, foja 23.
³ Federico Gómez de Orozco. El Mobiliario y al Decoración en la Nueva España en el siglo XVI. UNAM. México 1983. pp. 18-21

2013-01-17

El vagabundo

Marta Abelló Saura

El día de su cumpleaños, Vincent se acercó sigilosamente a la puerta trasera y, asegurándose de que nadie le veía, entró en el cine. La sala aún despedía el calor de los últimos espectadores y se sintió mucho mejor. Ni siquiera la oscuridad le atemorizó. Fue arrastrando su bolsa de deporte por el suelo enmoquetado mientras se dirigía hacia las butacas superiores. Siempre a tientas, pues su vista no era ya muy buena. Se acomodó en uno de los aterciopelados asientos y puso en el de al lado su viejo e inseparable macuto. Abrió la cremallera y sacó una hamburguesa grasienta y una petaca llena de bourbon.
−Hoy pasarás la noche caliente, Vincent−. Se dijo sonriendo y masticando complacido lo que sería su cena de hoy. Miraba a su alrededor sintiéndose un poco pequeño y un poco intruso entre tantas filas y filas de butacas vacías y solitarias. Se encontraba intruso y solo, aunque prefería eso a verse abandonado otra noche más en una esquina; a sentirse de nuevo mendigo y a soportar la nevada que asolaba esos días la ciudad. Al acabar la hamburguesa, bebió un buen trago y pensó:
−Sería fantástico si pudiese ver ahora una buena película. Sí, señor, sería un buen regalo de cumpleaños.
Ese día nadie le había felicitado ni obsequiado con nada porque nadie tenía para hacerlo. Vivía solo desde que tenía uso de razón y no recordaba haber dormido nunca en una casa; siempre lo había hecho en chabolas, cabinas de camión abandonadas, o el siempre socorrido vestíbulo del metro. Nadie le esperaría hoy con alguna fiesta sorpresa, ni nadie le prepararía ninguna magnífica tarta con su nombre escrito en finos hilos de chocolate. Pero él era feliz a pesar de todo. Por lo menos, pensaba, estaba vivo, y siempre tenía algo que llevarse a la boca.
−¡Caramba, se me olvidaba!−. Exclamó en voz alta y sacó de su bolsa un pedazo de pastel de almendras que estaba envuelto en papel de aluminio; lo había conseguido en la parte de atrás de un restaurante, allí donde depositaban todos los desperdicios que nadie quería y eran aprovechables. Lo desenvolvió y le colocó encima una cerilla que encendió. Ya tenía tarta de aniversario, no podía quejarse. Entonces, cerró los ojos, pidió un deseo y sopló la triste vela que acababa de improvisar. Después de disfrutar del delicioso dulce, lo regó todo con más bourbon, quizás demasiado, ya que después de arroparse bien con su abrigo, se quedó completamente dormido.
 ***
−¡Eh, tú! ¿Qué haces ahí, negro asqueroso?−. Gritó el acomodador acercándose. −¡Fuera de aquí!
Vincent se despertó sobresaltado. Cogió su bolsa y apretándola contra sí, se levantó del asiento.
−No hacía nada malo, señor−. Se defendió. −Sólo pretendía pasar la noche a cubierto. Yo no...
El acomodador sacó un revólver del 33 y le apuntó en la sien.
−Fuera, he dicho. No queremos basura en este local.
Vincent le miró a los ojos y pudo ver todo el odio del mundo condensado en aquellas pupilas azules. Fue entonces cuando empezó a reírse; una y otra vez, sin pausa: ¡Ja, ja, ja! ¡Ja, ja, ja! Y un disparo, un sólo disparo de aquel revólver acabó con su vida haciéndole caer de bruces sobre el pasillo, encima de su inseparable bolsa de deportes con sus pocas pertenencias.
Barton, el acomodador, volvió a las taquillas para ordenar unos papeles. Cuando terminó, volvió a leer unos titulares del periódico que le habían enfurecido horas antes: "Un reciente estudio confirma la superioridad de la raza negra sobre la demás." Lanzó el diario a la estufa de carbón que ardía a su lado y masculló por lo bajo:
−Hoy en día no se dicen más que tonterías.
Las sirenas de la policía se acercaban despertando la oscura mañana, y se estremeció al oírlas. Volvió al patio de butacas y horrorizado comprobó que Vincent ya no estaba allí.

2013-01-16

Soñar leyendo


Publicado en el suplemento cultural Nº 7 de revista Propuesta Nº 178, abril 2012

2013-01-05

Contenido Nº 012




Raúl Estrada Aguirre nos detalla la serie de eventos realizados en la primera feria cultural Semilla de piedra en el CBTis 200, así como la razón de institucionalizar estos eventos a futuro.






Benito Cruz publica una narración que ha sido transmitida de forma oral a través de generaciones. Los sucesos que tuvieron un grupo de músicos que fueron contratados para una fiesta de ultratumba.






La editorial basándose en la entrevista realizada a Toño Zambrano donde nos habla sobre El mosquito escritor y otros cuentos, libro con el que cerró el año y Leyendas de mi pueblo (Historias de don Eleuterio) que tendrá su presentación en 2013.






En la columna música para leer, Cristhian Luna aborda un género musical que en 2012 empezó a apuntar para un futuro no muy lejano.






Yadira Arteaga Miranda da testimonio de la presentación literaria del libro: Tradición cultural de cal y canto, Memoria documental de Atotonilco, del autor Álvaro Rodríguez Doníz quien revela datos históricos de dicha zona.




Amanecer | P. IV


Del archivo histórico de revista Propuesta se republicó un poema de Bersaín Lejarza, esta vez adaptado en formato de comic.




Les deseamos un feliz año por parte del equipo editorial de revista Propuesta. Gracias por acompañarnos en esta aventura de 12 entregas.

2013-01-04

El acto irresoluto

 Raúl Estrada Aguirre

La cultura no es relleno, tampoco un acto comercial como lo enseña el paso de la modernidad. Es necesario separar y unir al mismo tiempo. Unir: buscar el punto de encuentro para jóvenes y adultos. Separar: crear eventos para los diferentes grupos sociales e impulsar la promoción de absolutamente todas las propuestas. Bajo estos ideales nace la primera feria Semilla de piedra del C.B.T.i.s No.200 bajo la supervisión del programa Construye-T; realizado los días 20, 21, 23 de noviembre del año en curso. Se hizo una pregunta muy a menudo: ¿Por qué semilla de piedra? Porque las semillas dan vida, éstas mueren en algún momento y es imposible recordar las cosas temporales. Es siempre un ideal la fertilidad petrificada como algo permanente dentro de nosotros que no muere y este ideal debe prevalecer a la expectativa como una semilla que pregunta: ¿qué puede salir de este fruto?
El programa de eventos se dividió en tres partes: 20 de noviembre dedicado a la música y el baile, 21 de noviembre dedicado a los deportes y artes gráficas, 23 de noviembre dedicado al teatro y la danza. El martes, en la ceremonia de apertura estuvieron presentes el Director de Casa de Cultura, Ulises Arellano como parte de un pequeño homenaje a José Antonio Zambrano, escritor de la localidad. Tras un breve discurso a cargo de las autoridades del programa Construye-T, se inauguró oficialmente la feria. Giovanni Monroy y Víctor Manuel Alcántara celebraron con un par de canciones de estilo ranchero y rock clásico. El grupo Baile moderno participó con tres piezas: Salsa, Rock and Roll y Reggaetón. La propuesta Creando un virus musical (CVM) se dedicó al Rock & roll y el Rock urbano con la iniciativa recordar la vieja música hecha por nuevos músicos. Pero si los amigos se juntan como parte de un ritual, es necesario abrir espacios agradables, así la Estudiantina animó el rato con Pop, pero si de pop se trata, el dúo Emblemas, conformado por Rodrigo Espinoza y Miguel Tejeda, quienes durante una hora de casa llena cantaron. Los Stiker's aparecieron de pronto con algo de nervios y ausentismo vocal, pero su escena agradó por un simple hecho: era su primer presentación en público, tras su formación apenas un mes. El Frente Juvenil Abajo Izquierda (FJAI), fue el último acto del día. Erik Sandoval y Víctor Fox recitaron música y poesía.
El miércoles se presentó el libro Pájaros en el alambre de la escritora Jessica Arreola Cervantes. Posteriormente la  la rondalla Sentimientos, tras una espera anunciada cerró el miércoles con plausos y despedidas.
El viernes, como un deja vú volvían CVM y los Stiker's. La parte medular del día fue el grupo teatral La Compañía Protectora de la Artes (La CPA) con tres obras que abordaban el homosexualismo, los mimos y la discapacidad, los clowns y el conocimiento de personas; se abrió un paso por las edades humanas. Es la primera presentación de La CPA y en sólo dos presentaciones tuvo 285 personas, quedando demostrado que es más difícil hacer reír que hacer llorar.
Agradecemos a la banda Fresa Negra por su participación. Por primera vez se oía entre las cuatro bardas de la escuela tocar a un grupo con música propia y para cerrar el grupo Jegibre. Aunque muchos no presenciaron los conciertos, la gente expresó su deseo de que se hiciera un evento masivo del mismo tipo para el próximo año y estas bandas no faltarán.
Un acontecimiento histórico del CBTis 200 fue la primera exposición temporal que se ha realizado y fue la Muestra fotográfica CBTis-2012 a cargo de la Lic. Rosalinda Carrillo profesora del Taller de fotografía de Casa de Cultura de Tepeji así como obra del Lic. Julio García Chimal y la profesora Airam Zul Miranda con artesanías en cartonería. La exposición temporal estuvo abierta al público del 21 al 23 de Noviembre del 2012. La feria tuvo una asistencia aproximada de más de 1600 personas, entre invitados, estudiantes, padres de familia y profesores.
Sí, la desigualdad  de talento fue a propósito, la invitación a grupos profesionales y amateurs fue con alevosía y no es que sea un experimento social sino una nueva propuesta Anti-imagen; un acto irresoluto para quitarnos las máscaras, huir de la popularidad y acabar con los intermediarios de los artistas. Es el público frente al personaje y ellos decidirán quién merece un lugar, el espacio está abierto para todas las propuestas sin importar quién las promueva, es una prueba de humildad y acercamiento de todas la minorías en una dinámica de la paz para aceptar la tolerancia como sustituto de  la violencia.

Völkgeist publica Death In Order, un álbum neofolk sobre el control y el declive social

  Völkgeist entrega un trabajo de neofolk y goth donde la opresión no llega en forma de gritos sino de estructuras que funcionan con precisi...