2020-01-08

Que me perdone la luna

Griza Aguilar


Que me perdone la luna,
ella sabe que amo la noche,
la noche que sólo me aniquila,
me lleva lentamente por los pensares que no sugiere el día.
Ahora debo abandonarla,
tratar de inspirarme con un rayo de sol, ese sol que busco tanto detrás de las madrugadas, y a penas entre mucho una chispa encontré.
Me voy,
extrañando las voces de los misterios,
queriendo aprender a dormir,
entre las horas donde los silencios de la nada, son el disfraz perfecto, de todos los sucesos de la piel y la mirada..
Me voy con la única cigarra que encontré, cubriéndola como un tesoro, porque yo la alimenté.
¡Qué me perdone la luna!
Blood Hour, Angeline Bandong, Digital, 2019

2020-01-07

Vestidos de noche

Bersaín Lejarza

Inventario de sueños para la Niña Polvo


Niña polvo posee una impresionante colección de vestidos, no hablaremos de los que usa durante el día porque ese tema podremos ilustrarlo posteriormente. Hablaremos de sus vestidos de noche, aquellos confeccionados con el mismísimo manto estelar.
Por ejemplo, el azul Venus que en el centro del corazón refleja la primer estrella que anuncia que la oscuridad está por empezar.
El de noche marina, que muestra constelaciones no descubiertas todavía y que hacen suspirar a toda luciérnaga que nos acompañe en sus paseos nocturnos.
Mentiría si confesara que no tengo un favorito, es aquél que refleja las auroras boreales, y sí, el vestido es de lo más hermoso, pero no por las caprichosas formas que acarician el cuerpo de mi amada, sino porque jamás podré olvidar aquella vez mientras conversaba, que logré hacerla sonreír.


2020-01-05

Séptimo continente de Lila Spirito

Lila Spirito es una arista argentina proveniente de La Plata.

Luego de muchos años de estudio académico tradicional en distintos institutos de música, decide en 2019 comenzar su camino como compositora y productora, animándose a incurrir en otras disciplinas para expresar sus emociones y gustos musicales los cuales la han acompañado de muchas maneras a lo largo de toda su vida en una forma muy personal. Su sonido va a través de varios planos musicales y cada tema es diferente respecto los demás. En su trabajo lo que predomina es el uso de su voz, como uno de sus principales instrumentos, su instrumento favorito y con el que más cómoda se expresa.

Todos sus temas son desarrollados progresivamente, generando momentos y sensaciones diferentes a lo largo del proceso de elaboración, intentando escapar de la monotonía del día a día.
Ella no tiene un género definido, su propio sonido hace referencias rítmicas al techno y sus variaciones, sonidos ambientales y planes musicales de estilo indie, estos son los elementos que acompañan y se incorporan de forma intrínseca en sus temas.
Intentando tomar como punto de partida sonidos que la atrapen y motiven, buscando la originalidad entre ellos.

De manera instintiva es como ella desarrolla su música, la cual usa como canal de expresión de sus sentimientos más profundos.
Sus temas son vintage, ya que considera el proceso creativo un ritual musical muy personal, es por eso que no selecciona géneros con los qué trabajar, sino que deja fluir a través de pequeñas decisiones basadas en sonidos que atraen su atención, por lo tanto, crea música a través de sus emociones.

El lanzamiento Séptimo continente en el sello mexicano Secuencias temporales es su álbum debut, un viaje a través del low ambient, down tempo, trip hop, soul y techno.

No sé si estoy viva o muerta

María José Nivón Chávez

No sé si estoy viva o muerta.
     Así como lo oíste. No sé si estoy viva, o muerta, o siquiera donde estoy. Me han tenido esperando aquí, no sé si decir meses o años, porque siempre es mediodía.
     Pero te preguntarás, ¿Por qué estoy esperando en una parada del tren en la que nunca pasa el tiempo? Y… ¿quién soy?
    Bueno, me llamo Natalia, creo que sigo teniendo quince años y recuerdo que vivía con mi padre y mi hermana en Barrio Alto, Tula. Mi madre fue arrestada cuando era pequeña por tratar de matar a mi padre y abusar de él, con una condena de cadena perpetua y con posibilidad de libertad condicional a los quince años de condena. Por esa razón, mi padre, que era un hombre tranquilo y trabajador, trató de estar con nosotros la mayor parte del tiempo. A pesar de ser cumplido, sus jefes lo despedían por faltar al trabajo por vernos. Mi abuela nos ayudó mucho mientras se adaptaba mi padre a estos cambios. Pagó el Kínder de mi hermana y mis primeros años de primaria y recomendó a mi padre en muchos trabajos. Pero creo que me desvié un poco del tema.
     Todo comenzó con la llegada de un chico nuevo a la escuela. Esa mañana, me había peleado con una chica llamada Karina. Ya saben, la típica niña mimada, a pesar de tener una vida normal, que se la pasa criticando a los demás y retando a los maestros. Esa mañana trató de robarme el dinero para el recreo y no fue muy bonito lo que nos empezamos a decir.
     -¡Oye Natalia!- Recuerdo que me gritaba Nicol, mi mejor amiga, desde el pasillo hasta el salón.
     -¿Qué ocurre?- Le pregunté mientras guardaba nuevamente el dinero en mi mochila.
     -Escuché a los maestros hablar en la sala de la directora… y dijeron que, lo más probable, ¡es que un nuevo alumno se incorpore a la escuela!
     - Ehmm… Nicol, no creo que sea para tanto. Digo, al final, lo más probable es que termine siendo parte del grupo de admiradores de Karina.
     - No estés tan segura.- Dijo, para darme una sonrisa e irse.
     Al final, el chico nuevo resultó llamarse Daniel. Era moreno, alto y frío, lo opuesto a todos nosotros en personalidad. Lo etiquetaron como “El niño raro” y no hablaba nadie con él, a menos que fuera por conveniencia.
    Algunas semanas después, empezaron los asesinatos.
    Los niños eran encontrados muertos en sus camas. Por la noche, alguien o algo lastimaba a los niños, normalmente de no más de tres años, y amanecían con marcas de cortadas. La mayoría estaban muertos.
    Una de las primeras víctimas fue el hermano menor de Nicol, un bebé de apenas tres meses de nacido, el cual lo encontraron con marcas de cortadas y su cobija llena de sangre. Lo más raro de todo, es que los días en que ocurría algo así, Daniel llegaba tarde a clases, siempre con la excusa de que sus papás trabajaban y se le hacía tarde porque no podían llevarlo a tiempo a la escuela. Eso me hacía sospechar de él, pero cuando le contaba a Nicol, me decía que no podía ser, porque él no se atrevería a hacer eso, que era un chico normal.
     Claro… “normal”
     Los asesinatos siguieron por meses enteros. Cada mañana, alguien en el salón comentaba eso, y los rumores de que un vampiro acechaba a los niños y les chupaba la sangre hasta dejarlos como higos secos… no creía en eso, les decía que eran puros cuentos baratos y que en realidad era un asesino serial o algo parecido.
     Obvio, me callaban y seguían con sus fantasías.
     El ultimo día que estuve en Tula, descubrieron qué pasaba con los niños. Ese día, teníamos un proyecto en equipo por el final del trimestre. En el equipo estábamos Nicol, Karina, Daniel y yo… ¿Qué gran equipo no?
     Decidimos reunirnos en la casa de Karina en la tarde. Su casa era algo grande, con cinco habitaciones y sus padres no estaban en casa. Cuando entramos, una señora mayor con una bebé salió a recibirnos. La cara de Karina cambió instantáneamente… Pasó de ser la chica odiosa de siempre a volverse una hermana amorosa. Recuerdo la cara de Nicol. Tenía cara de: “¿Un neptuniano en mi casa?”, igual que los papás de Tere en Kipatla.
     Entramos a su cuarto y nos pusimos a investigar y a hacer el cartel para la exposición del siguiente día. Miraba de reojo a Daniel, el cual tenía algunas ojeras y se veía cansado. En un momento, cuando terminamos de hacer la exposición, Karina nos invitó a quedarnos en su casa a dormir porque era muy noche. Mi papá accedió con gusto y nos quedamos en bolsas de dormir en la habitación de Karina. Cenamos y nos dirigimos a dormir. Todo iba bien, hasta que escuché un ruido en la habitación donde se supone que dormían los papás de Karina y el bebé. Me levanté y me dirigí hacia donde provenía el ruido…
     Era el sollozo de un bebé.
     Lo último que recuerdo es haber visto es a Daniel, agachado sobre la cuna de la hermana de Karina para luego verme y abalanzarse sobre mi.
     Así fue como llegue aquí. Esta es la parada donde las almas pasan al más allá… todas, excepto la mía. Mi cuerpo es usado ahora por un vampiro, por aquel que apareció cuando Daniel me mordió…
    la única forma de salir es si alguien destruye a Daniel… pero eso nunca sucederá.


2020-01-02

Música para leer: Internet es un paraíso abierto, promueve tu arte

En este capítulo comentamos sobre aspectos de producción del compilado (New era 2020, de Virtual Soundsystem Records)


y el primer sencillo de Aura en el espejo: Paraíso abierto.

Y como se detalla en este podcast, queda abierta la convocatoria a cualquier tipo de creador, sea músico, escritor, artista plástico, etc a ponerse en contacto con el blog: Propuesta cultural para que nos hagan llegar cualquier tipo de texto promocional (entrevista, reseña, artículos, etc.) para difundir su obra. Contáctenos vía mensaje privado en Facebook:
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Denis Frolov (Twin Rattler) profundiza en el underground con texturas lo-fi, ritmos industriales y witch house

 Denis Frolov, el mismo que mueve masas con Twin Rattler, cambia de piel con Deflexity. Spectres es su segundo álbum y el sucesor espiritual...