Lost In Black no es un disco sobre la salida. Es sobre la estancia. Sobre esa sensación de ser engullido por la oscuridad, de estar atrapado en un estado de ánimo sombrío y de intentar encontrar claridad o significado dentro de él. La pregunta que el álbum deja flotando es incómoda: ¿realmente queremos salir?
Los temas atraviesan el amor, la depresión, la búsqueda incesante, la ansiedad tecnológica y los estragos de la guerra. No hay respuestas fáciles, ni consuelos falsos. Solo capas sonoras que envuelven al oyente en una atmósfera densa y reflexiva. Cold Union entrega un trabajo que invita a habitar la penumbra sin apuro por encontrar la salida.
