Perder la casa en un incendio, quedarse sin trabajo y atravesar un divorcio. Todo en el plazo de un año. Ese es el paisaje desde el que VEXAGON construyó I For An I, un álbum que no pide disculpas por su crudeza. La idea central es simple y devastadora: el yo que quieres ser te costará el yo que eres.
La música respira esa tensión. Las capas electrónicas se acumulan como escombros que alguien intenta ordenar. Las voces se mueven entre la fragilidad y la determinación, como quien ha aprendido que no hay vuelta atrás. No es un disco de consuelo ni de superación fácil. Es un registro de lo que significa elegir un camino sabiendo que otros se cierran para siempre.
VEXAGON convierte la pérdida en materia prima y la transformación en estructura musical. Un trabajo para quienes entienden que la identidad no se encuentra, se construye. Y que construir duele.
