2026-01-16

Nueve pistas, cero indulgencia: el regreso más intransigente de SARIN


Seis años de silencio en la música electrónica pueden diluir una identidad o convertirla en una amenaza latente. En el caso de SARIN —el proyecto del productor Emad Dabiri—, el tiempo ha operado como una cámara de presión. SEARCHING HELL no suena a regreso: suena a irrupción. Es un álbum de nueve pistas que se presenta como una obra total, un manifiesto industrial donde sonido, concepto y violencia estética funcionan como un solo organismo.

El disco deja claro que aquí no hay concesiones. La percusión avanza con disciplina militar, seca y autoritaria, como si cada golpe fuera una orden imposible de desobedecer. Los bajos, saturados y punzantes, se incrustan en el cuerpo más que en el oído, mientras las secuencias rítmicas se despliegan con una precisión quirúrgica que remite tanto a la EBM clásica como a una visión futurista del techno industrial.

Sin embargo, lo verdaderamente inquietante de SEARCHING HELL no es su agresión frontal, sino el modo en que SARIN introduce el contraste. Entre capas de distorsión y beats inflexibles emergen pads atmosféricos amplios, casi luminosos, que aportan una calma engañosa. Son pasajes que no alivian, sino que tensan: breves visiones de belleza sintética atrapadas dentro de una arquitectura opresiva. Esa fricción constante entre violencia y contemplación es uno de los grandes aciertos del álbum.

La voz aparece fragmentada, procesada hasta perder su forma humana. No comunica mensajes explícitos; funciona como residuo emocional, como rastro de angustia y desafío. Es una presencia fantasmagórica que refuerza la narrativa del disco: la de un sujeto que busca autonomía en un entorno diseñado para neutralizarla. Todo en SEARCHING HELL —desde los samples hasta la elección tímbrica— contribuye a esa sensación de resistencia dentro del sistema.

A nivel conceptual, el título no es una metáfora vacía. SEARCHING HELL propone una exploración activa del infierno contemporáneo: un mundo hipertecnificado, vigilado y emocionalmente erosionado. No hay escapismo aquí. SARIN invita a entrar en la maquinaria, a sentir su peso y, en el acto mismo de bailar bajo su dominio, encontrar una forma de afirmación. La pista de baile se convierte en trinchera.

Con este álbum, SARIN no solo reafirma su lugar en el industrial body music: eleva el género a un terreno más ambicioso y visceral. SEARCHING HELL es un disco exigente, físico y conceptual, que hipnotiza tanto como golpea. El resultado es una obra densa, coherente y ferozmente honesta: el sonido de un artista que ha mirado al infierno de frente y ha decidido habitarlo sin bajar la mirada.


Siamnesia, un álbum que no se escucha: se invoca

  Siamnesia no es un álbum que se escuche: es un estado al que se ingresa. Con esta nueva obra, Mater Suspiria Vision profundiza su linaje ...