Waste of Time lleva un título que parece disculparse antes de empezar. Pero no hay pérdida alguna en este viaje que Tout Debord propone desde la bisagra entre París y Minsk. Lo que el artista franco-bielorruso entrega es un ejercicio de artesanía oscura donde lo incompleto se vuelve virtud, donde el lo-fi no es limitación sino elección estética con todas las de la ley.
Las coordenadas son claras: darkwave de pulsación contenida, post-punk que respira más de la atmósfera que del ataque. Pero Tout Debord introduce variables propias que desvían el sonido de los carriles más transitados. Las texturas suenan como grabaciones que viajaron por equipos analógicos antes de encontrar su forma final, las voces se mantienen a una distancia que sugiere confesión sin llegar a ser íntimas del todo, y la producción (bajo esa etiqueta Hazlo tú mismo que el artista asume sin reivindicaciones) logra algo más difícil que la perfección: una personalidad inconfundible.
Temas como "Могила" (La tumba) y "Va et Regarde" condensan esa doble naturaleza del proyecto: ecos ochenteros que no se quedan en la nostalgia, un bilingüismo que no es moda sino condición natural de quien opera entre culturas. Con su estética de código desnudo completa la experiencia: Waste of Time es un disco que invita a acercarse, a leer las letras, a perderse en sus capas antes de que la pista de baile reclame su cuota de movimiento.
